Abu Bakr Ibn Abi Quhafa

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Abu Bakr Ibn Abi Quhafa (árabe: أبو بكر بن أبي قحافة) fue el primer califa del Sunismo quien alcanzó el Califato después del fallecimiento del Profeta Muhammad (PBD) a través del Consejo de Saqifa. Después de que el Profeta (PBD) falleció, a pesar de su testamento en relación con el Califato del Imam Alí (P), Abu Bakr y algunos otros compañeros del Profeta (PBD) se reunieron en Saqifa Bani Sa'idah para elegir a la persona que ellos desearon como el Califa de los musulmanes. Así, los árabes que estaban presentes en aquel evento, finalmente le juraron lealtad a Abu Bakr como Califa del Profeta (PBD). Según los registros históricos, durante su corto período de Gobernación, una serie de acontecimientos controvertidos ocurrieron, incluyendo la usurpación de Fadak, las batallas de Raddah y el asesinato de Malik Ibn Nuwairah.

Nacimiento, linaje y apodos

De acuerdo con algunos hadices y evidencias históricas, Abu Bakr nació en La Meca dos años y algunos meses del Año del Elefante, probablemente 50 años antes de la Hégira (573 D.C.). [1]
Su padre era Abu Quhafa Uzman y su madre era Umm al-Jayr Salma, ambos del clan de Taym. Según algunos informes, Abu Quhafa no aceptó el Islam hasta el día de la Conquista de La Meca. [2]
En la época pre-islámica, Abu Bakr fue conocido con el apodo 'Abd al-Kaaba (Esclavo de la Kaaba) y después del Islam, el Profeta (PBD) lo llamó Abdul-lah. En algunas fuentes, se ha mencionado que él fue conocido también con el apodo “'Atiq”.[3] Es de hacer notar; que los sunitas generalmente mencionan el apodo “Siddiq” (honesto) después de su nombre, pero no existe ninguna evidencia auténtica que pruebe que el Profeta (PBD) lo hubiera llamado con este apodo. Los eruditos shiítas, no sólo rechazan el título "Siddiq" para Abu Bakr, sino que demuestran también que los títulos "Siddiq" (honesto) y "Faruq" (el que distingue entre verdad y falsedad) han sido del Imam Alí (P),[4] porque el Imam (P) dentro de un discurso que dio en el púlpito de la Mezquita de Basora, se cualificó a sí mismo con estos apodos, a pesar de que estos dos apodos se utilizaban para referirse a los califas sunitas, después de la usurpación del Califato.[5]

Conyugues e hijos

Esposas

  • Umm Ruman, hija de 'Amir;
  • Qutayla hija 'Abd al-'Uzza;
  • Asma bint ‘Umays,
  • Habiba hija de Khariya [6]

Hijos

Biografía

Hay diferentes ideas en las fuentes sunitas sobre la aceptación del Islam por Abu Bakr. Algunos eruditos sunitas consideran a Abu Bakr el cuarto musulmán después del Imam Alí (P), la Señora Jadiyah (P) y Zayd Ibn Harisa.[8] Por el contrario, Tabari narró de Muhammad Ibn Saad que Abu Bakr se convirtió en musulmán después de otras 50 personas.[9] Sayyed Ya’far al-Murtaza confirma esta última opinión y dice que los califas sunitas, trataban de presentar a Abu Bakr de entre los primeros musulmanes, con el fin de darle virtud y legitimidad para justificar su Califato.

Su presencia en La Meca

Tras el comienzo de la enemistad de los politeístas y el aumento de los sufrimientos de los musulmanes, Abu Bakr decidió abandonar La Meca y emigrar a Etiopía. Sin embargo, bajo el apoyo de Ibn al-Dugunna (uno de los líderes de Quraish), cambio de opinión y volvió a La Meca.[10]

Emigrar a Medina

El acontecimiento más significativo en la vida de Abu Bakr en La Meca, era su compañía con el Profeta (PBD) durante la Emigración a Medina.[11] Este evento tuvo lugar en la primera noche del mes de Rabi’ al-Awwal, 14 años después de la aparición del Islam (13 de septiembre de 622). Los sunitas han considerado de gran importancia la compañía de Abu Bakr con el Profeta (PBD) en su migración a Medina, especialmente los pocos días de su estancia en la cueva.[12] Ellos creen, que la aleya 40 de la Sura al-Tawba que fue revelada en relación con este acontecimiento, se cuenta una virtud para Abu Bakr:

“Si no le auxiliáis; ya Dios le auxilió cuando le hicieron salir los que no tenían fe y era el segundo de dos y ambos estaban en la cueva, y le dijo a su compañero: « ¡No te entristezcas! En verdad, Dios está con nosotros.» Y Dios hizo descender Su calma sobre él y le ayudó con ejércitos que vosotros no visteis” (Corán, 9: 40)

Según los exégetas shiítas y algunos otros estudiosos sunitas, después de que el Profeta (PBD) salió de Medina junto con Abu Bakr y se escondió en la cueva de Sawr, los politeístas de La Meca vinieron en busca de ellos, y llegaron a la entrada de la cueva. En este instante, Abu Bakr se asustó y empezó a lamentarse. Fue entonces, que el Profeta (PBD) trató de calmarlo y le decía que no se entristeciera.[13] Es por lo tanto, que los sabios shiítas creen que esta aleya no demuestra ninguna virtud para Abu Bakr.
Después de la Emigración a Medina, cuando el Profeta (PBD) estableció un pacto de hermandad entre los emigrantes y otros musulmanes, Abu Bakr y 'Umar Ibn Jattab se comprometieron como hermanos.[14]

Su participación en la batallas del Profeta (PBD)

Se ha narrado que Abu Bakr participó en las batallas de Badr, Uhud, Hamra al-Asad, Bani Nazir, Jandaq, Bani Qurayza, Jaibar, Hunayn, Tabuk, el tratado de Hudaibiyah y la conquista de La Meca. Pero, de acuerdo con la cita de Ibn Abi al-Hadid en todas estas batallas "Abu Bakr ni tiró una flecha, ni golpeó una espada, ni derramó una gota de sangre de los politeístas."[15]
En la batalla de Jaibar, el Profeta (PBD) envió a Abu Bakr y 'Umar Ibn al-Jattab para conquistar la fortaleza de Jaibar, pero ninguno de ellos logró éxito alguno. Entonces, el Profeta (PBD) dijo: Mañana entregaré la bandera (del ejército) a un hombre que ama a Dios y a Su Mensajero, un hombre a quien Dios y su Enviado también aman. Es un guerrero que nunca huye de la batalla y mañana no regresará hasta que Dios ponga en sus manos la conquista de la fortaleza de los judíos.”
Al día siguiente el Profeta (PBD) entregó la bandera al Imam Alí Ibn Abi Talib (P), quién, en un magnífico combate, derrotó a los judíos y logró conquistar la Fortaleza de Jaibar”.[16] El Profeta (PBD), en los últimos días de su vida, preparó un ejército para repeler la amenaza de los bizantinos. Sin embargo, aunque personajes como Abu Bakr estaban presentes en aquel ejército, el Profeta (PBD) dio el mando de sus tropas a un joven llamado Osama Ibn Zayd, y no le dio ninguna responsabilidad a Abu Bakr.[17]

Predicar la Sura al-Tawba

Después de la batalla de Tabuk, el Profeta (PBD) envió a Abu Bakr como el emisario de los peregrinos del Hayy que venían de Medina. Cuando Abu Bakr salió de Medina, la Sura al-Tawba fue revelada y entonces, el Profeta (PBD) dijo: "Sólo un hombre de mi familia debe predicar el mensaje de esta Sura a la gente". Fue por lo tanto, que él (PBD) despidió a Abu Bakr de su posición y envió a Alí (P) en su lugar.[18] Así fue que el Imam Alí (P) montado en el camello del Profeta (PBD) fue a La Meca como el emisario de los musulmanes en el Hayy y también para predicar el mensaje de la Sura al-Tawba.

Historia del ejército de Osama

La última misión de Abu Bakr, Umar y Abu Ubayda al-Yarrah antes del fallecimiento del Profeta (PBD) era la participación en el ejército de Osama, que se dirigía hacia las fronteras de Sham.[19] Pocos días antes de su fallecimiento, el Profeta (PBD) ordenó que los musulmanes se preparasen para una batalla contra los bizantinos. Él (PBD) había llamado a Osama Ibn Zayd como el comandante del ejército,[20] pero a pesar de la voluntad del Profeta (PBD) este ejército no salió de Medina, ya que en primer lugar, algunos de los compañeros del Profeta (PBD) se quejaban sobre la asignación de un comandante tan joven. Luego, debido a que se había difundido la noticia de la gravedad de la enfermedad del Profeta (PBD), a pesar de las órdenes explícitas del Profeta (PBD), Abu Bakr, Omar y algunos otros árabes salieron del campamento del ejército y regresaron a Medina. [21]

Dirigir la oración colectiva durante la enfermedad del Profeta (PBD)

Cuando el Profeta (PBD) estaba tratando de enviar el ejército de Osama a Sham, su enfermedad se había empeorado; de manera que ni siquiera pudo levantarse para la oración y asistir a la oración colectiva en la Mezquita. Se ha narrado, que el Profeta (PBD) en estas condiciones dijo “Enviad a alguien ante Alí (P) y decidle que venga”. En este instante, Aisha envió a un hombre para llamar a Abu Bakr y al mismo tiempo Hafsah envió a alguien para llamar a Umar, y cada una de ellas trataba de imponer su idea al Profeta (PBD). Entonces, el Profeta (PBD) les dijo: “¡id afuera! Si yo os hubiera necesitado, las habría llamado.”[22]
Con todo esto, Abu Bakr logró llegar a la Mezquita, y se puso de pie para dirigir la oración en lugar del Profeta (PBD).[23] Sin embargo, tan pronto como el Profeta (PBD) se informó de que Abu Bakr estaba rezando en su lugar, se levantó con mucha dificultad, apoyándose en dos personas y se dirigió hacia la Mezquita; mientras que sus pies estaban siendo arrastrados por el suelo. De esta manera llegó a la Mezquita, cuando Abu Bakr estaba en medio de esta oración. Entonces, el Profeta (PBD) dirigió en persona la oración colectiva realizándola en forma sentada. [24]

Evento de Saqifa

Inmediatamente después del fallecimiento del Profeta (PBD), mientras que el Imam Alí (P) y otros miembros de Ahlul-Bait (P) se habían dedicado a realizar los rituales fúnebres del Profeta (PBD), algunos de los habitantes de Medina junto con algunos árabes emigrantes se reunieron en Saqifah, con el fin de elegir a alguien como el Califa de los musulmanes. Cada grupo, trataba de imponer a su propio candidato y los habitantes de Medina intentaban anunciar a su líder, Sa’d Ibn ‘Ubada como el Califa del Profeta (PBD).
Finalmente, la decisión de un pequeño grupo de árabes emigrantes dio lugar al Califato de Abu Bakr, y se mantuvo como un tema controversial en Medina durante un período de tiempo; ya que su Califato no fue aprobado por el Profeta (PBD) y fue rechazado por algunos compañeros del Profeta (PBD). La selección de Abu Bakr como Califa, tuvo lugar tras muchas peleas y disputas entre los árabes que se habían reunido en Saqifah, de tal manera que Habab Ibn Munzir, uno de los habitantes de Medina, desenvainó su espada contra los árabes emigrantes y simultáneamente, Sad Ibn Ubada agarró la barba de Umar Ibn Jattab peleando con él sobre la selección de Abu Bakr.[25]
Después de este suceso, los miembros de la Tribu de Banu Aslam que estaban cerca de los árabes emigrantes, propagaron la noticia de Saqifah en Medina, de manera que entraban en cualquier calle y callejón, y obligaban a la gente a que jurase lealtad a Abu Bakr.[26] El Sheij Mufid menciona los siguientes motivos como las razones del triunfo de Abu Bakr en Saqifah:

  • La rivalidad tribal entre los diferentes clanes de Quraish.
  • La antigua hostilidad entre las Tribus de Aws y Jazray.
  • La ausencia del Imam Alí (P), Abbas Ibn 'Abd al-Muttalíb y otras personalidades de Bani Hashim, debido a que estaban ocupados con los rituales fúnebres del Profeta (PBD).[27]

Inicio de su Califato

Al día siguiente del evento de Saqifa, Abu Bakr fue a la Mezquita, y después de dar un sermón, dijo que él no era la persona más cualificada para ocupar esta posición; y que era posible que pudiera cometer cualquier error. También, dijo en otro sermón: “¡Oh gente! Yo soy igual que vosotros. Quizás vosotros me exigís que haga lo mismo que hizo el Profeta (PBD). Pero, él era escogido por Dios mientras; que yo soy solamente uno de sus seguidores. Sabed, que hay un demonio que me rodea. Evitadme pues, cuando este satanás está conmigo.”[28]
A pesar de que los eruditos sunitas creen que estas palabras de Abu Bakr indican su humildad y honestidad, los sabios shiítas las consideran como signos que demuestran la falta de legitimad de Abu Bakr y su incompetencia para el Califato.[29]
Aunque, el Califato de Abu Bakr fue aceptado por un pequeño grupo de árabes en la reunión de Saqifa, algunos de los grandes compañeros del Profeta (PBD) no lo aprobaron y se abstuvieron de jurarle lealtad a Abu Bakr. Entre ellos, cabe mencionar los siguientes:[30]

De entre las personas antes mencionadas, a excepción de Saad Ibn Ubada quien reclamaba el Califato para sí mismo,[31] los demás consideraban a Alí (P) como el más cualificado para ocupar la posición del Califato basándose en las siguientes razones:

  • Alí (P) fue el primer hombre que aceptó el Islam.
  • Los brillantes esfuerzos y abnegaciones que ofreció Alí (P) en el camino del Islam.
  • Las relaciones familiares de Alí (P) con el Profeta (PBD).

También, se referían a las aleyas coránicas que se habían revelado en relación de la posición de Alí Ibn Abi Talib (P) y su Imamato:

“En verdad, Dios escogió a Adán, a Noé, a la familia de Abraham y a la familia de ‘Imran sobre todo el mundo. Descendientes unos de otros” (Corán, 3: 33-34)

Esta aleya indica que el Profeta (PBD) y su familia son descendientes del Profeta Abraham (P) y son escogidos por Dios. [32]

“En verdad, vuestros protectores (Wali) son solamente Dios y Su Mensajero y aquellos que tienen fe, que hacen la oración y dan limosna mientras están inclinados rezando.” (Corán, 05: 55)

Esta aleya fue revelada después de que el Imam Alí (P), mientras que estaba rezando en la Mezquita, dio su anillo como limosna a un pobre. Por lo tanto, el Corán lo alabó y lo presentó como Wali y protector de los musulmanes.
Además de ello, existen otras aleyas y narraciones auténticas, tales como la narración de Yawm al-Dar, la narración de Manzila y la narración de Gadir que prueban la legitimidad y el derecho del Imam Alí (P) para ocupar el Califato.[33]

Obligar al Imam Alí (P) a jurarle lealtad a Abu Bakr

Hay diferentes informes sobre cómo el Imam Alí (P) fue obligado a jurarle lealtad a Abu Bakr. Aunque en su sermón en el púlpito de la Mezquita de Medina, 'Umar Ibn al-Jattab admitió que Alí (P), Zibayr y algunos otros compañeros del Profeta (PBD) se habían opuesto al Califato de Abu Bakr,[34] algunos historiadores y sabios sunitas no mencionan esta realidad, e insisten en que ellos le habían jurado lealtad a Abu Bakr inmediatamente después del entierro del Profeta (PBD). Según los registros históricos y narraciones sunitas y shiítas, Alí (P) se abstuvo de jurarle lealtad a Abu Bakr durante 6 meses.[35] De acuerdo con algunos informes, ninguno de los miembros de Bani Hashim le juro lealtad a Abu Bakr hasta que el Imam Alí (P) fue obligado a hacerlo.[36] De hecho, a pesar de que los seguidores de Abu Bakr invadieron la casa de Alí (P) para obligarle a jurar lealtad a Abu Bakr, razón por la cual el Imam no empezó un movimiento militar contra Abu Bakr fue la rápida propagación de la apostasía entre los nuevos musulmanes de la península árabe. Ya que; cualquier conflicto interno entre los musulmanes de aquel entonces daría lugar a la derrota de la Comunidad Islámica recién establecida. [37]

Ataque a la casa de Alí y Fátima (P)

Se ha narrado en el libro de al-Imamah wa al-Siyasah que después del evento de Saqifa, ‘Umar Ibn Jattab junto con algunos de sus agentes como Salma Ibn Aslam y Usayd Ibn Azir fueron a la puerta de la casa de Alí (P) y le pidieron que viniese a la Mezquita para jurarle lealtad a Abu Bakr. Tras la negativa del Imam (P), ellos lo llevaron por la fuerza ante Abu Bakr. Entonces, el Imam (P) discutió con él sobre su Califato y refiriéndose a varias evidencias demostró que el Califato era su legítimo derecho. ‘Umar, le dijo al Imam (P) “No te dejaremos ir a menos que nos jures lealtad a nosotros”. Como respuesta, el Imam (P) dijo que el Califato para Umar era como una vaca que ordeñaba para beneficiarse de ella, y que Umar trataba de fortalecer las bases del Califato de Abu Bakr, porque sabía que podía ocupar esta posición después de él.
Cuando el Imam (P) presentó las pruebas de su Imamato, uno de los compañeros del Profeta (PBD) llamado Saad Ibn Bashir Ansari, le dijo: “Si nosotros los miembros de Ansar hubiéramos escuchado estas palabras de ti antes del evento de Saqifa, ninguno de nosotros habría dudado sobre tu Califato.” Por la noche del mismo día, el Imam Alí (P) junto con su esposa, Fátima al-Zahra (P) fueron a las puertas de las casas de los Ansar para buscar apoyo. Pero, ellos le respondían: “Oh hija del Mensajero de Dios, si su esposo nos lo hubiera pedido antes de que jurásemos lealtad a Abu Bakr, nunca habríamos permitido que Abu Bakr ocupase su lugar.”[38]
En algunas fuentes, esta historia se ha relatado en una manera diferente:
Se ha narrado que Abu Bakr, envió a Umar a la casa de Alí (P) y Fátima (P) para que los obligase a jurarle lealtad. Cuando, ‘Umar llegó a la puerta de la casa de Alí (P), los llamó para que salgan de la casa. Sin embargo, ellos no salieron. Entonces, ‘Umar Ibn Jattab ordenó a sus agentes que le trajesen leñas[39], y luego gritó: “¡Juro por Dios, si no salen, quemaré la casa con todos aquellos que están en su interior!”.
La gente le dijo: “¡Oh Abu Hafs! ¿Lo harías aun sabiendo que Fátima (P) estuviera en la casa? Umar dijo “Lo hago, aunque ella esté en la casa”. [40] Según algunos informes, en este ataque la puerta de la casa del Imam Alí (P) fue quemada, mientras que la honorable señora Fátima (P) estaba detrás de la puerta. Debido al golpe que ejecutó ‘Umar a la puerta, se lastimó el vientre de la señora Fátima (P); lo que causó el aborto de su bebe, Muhsin Ibn Alí.[41]

Usurpación de Fadak

Una de las acciones de Abu Bakr en los primeros días de su Califato fue la confiscación de Fadak, los terrenos y propiedades que el Profeta (PBD) había entregado a su hija Fátima (P).[42] Algunas fuentes sunitas han mencionado la historia de la confiscación de Fadak, y la objeción de la señora Fátima (P) a este respecto para reclamar su derecho. Ellos han narrado, que tras la negativa de Abu Bakr de devolver la propiedad de la señora Fátima (P), ella se enfadó con él y no habló con él hasta su martirio.
Los investigadores shiítas, basados en fuentes sunitas, han demostrado que desde el momento de la usurpación de Fadak, la honorable señora Fátima (P) dio varios discursos en contra de Abu Bakr, para reclamar su derecho. Además de ello, el maltrato perpetuado por los agentes de Abu Bakr al atacar la casa del Imam Alí (P) para obligarle a darle el juramento de lealtad; produjo tanta molestia para Fátima (P) que nunca más habló con Abu Bakr, y prohibió la participación de Aisha y Abu Bakr en su funeral.[43]
Se dice, que una vez después de que Abu Bakr oyó las razones y pruebas de Fátima (P) en cuanto a sus derechos, decidió devolverle su propiedad y le escribió un documento al respecto, pero cuando Umar Ibn Jattab se enteró de ello, se opuso a la decisión de Abu Bakr y rasgó el documento.[44]
Algunos eruditos sunitas consideran, que el caso de la usurpación de Fadak fue el juicio personal de Abu Bakr como el Califa de los musulmanes, y que él tuvo el privilegio de hacerlo; pero, los sabios shiítas han condenado este acto, basado en una narración profética que decía “Fátima es parte de mí. Quien la haga enojar, me hará enojar a mí también” [45].

Las Batallas de Radda

Poco después de que la noticia del fallecimiento del Profeta (PBD) fuese difundida en toda la península arábiga, diferentes reacciones se observaron en muchas partes de esta zona. Algunas fuentes mencionan, que muchos de los grupos contra quienes Abu Bakr luchó en nombre de la apostasía, eran musulmanes y realizaban las oraciones diarias; es decir, Abu Bakr luchaba contra quienes creían en la unicidad de Dios y en la misión profética; sólo porque ellos no reconocieron el Califato de Abu Bakr o porque se habían abstenido de pagarle el azaque a él.
Según Ibn Kasir, Umar se opuso a Abu Bakr debido a que luchaba contra personas que habían atestiguado la unicidad de Dios y la misión del Profeta Muhammad (PBD), y le recordó que este tipo de lucha no era compatible con la conducta del Profeta (PBD),[46] pero Abu Bakr respondió que iba a luchar contra cualquier persona que realizase la oración, y no pagase el azaque a su Gobierno.
Abu Bakr, había ordenado a los comandantes de su ejército suprimir severamente cualquier objeción de la gente en contra de su Gobierno. De esta manera, Abu Bakr emprendió una vasta supresión contra sus oponentes en toda la península árabe. También, con la ayuda de los musulmanes, logró repeler la amenaza de los enemigos del Islam y los falsos profetas que reclamaban la profecía, como Musaylama. De esta manera, dentro de dos meses y medio pudo establecer y dominar su Gobierno en todos los territorios islámicos.[47]

Asesinato de Malik Ibn Nuwairah

Algunos sabios islámicos, critican a Abu Bakr por matar a algunos musulmanes y consideran algunas de sus batallas, especialmente la batalla contra la Tribu de Malik Ibn Nuwayra, en contradicción con el Libro de Dios y la tradición del Profeta (PBD). En esta batalla, Jalid Ibn Walid, uno de los comandantes del ejército de Abu Bakr, atacó la Tribu de Malik Ibn Nuwairah sólo por causa de su negativa de pagar el azaque. Luego, decapitó a Malik y tomó su esposa como esclava sexual. Cuando la noticia de esta invasión llegó a Abu Bakr, él defendió a Jalid Ibn Walid y trató de justificar sus acciones, considerándolas como decisiones originadas de su Iytihad (juicios de los expertos islámicos en cuanto a las leyes del Islam).[48]

Conquistas fuera de la Península Árabe

Ataque a Irán

La época del Califato de Abu Bakr, coincidía con una crisis política entre los Reyes Iraníes que habían debilitado el poder y la soberanía de la Dinastía Sasánida.
Cuando las noticias de las condiciones políticas de Irán llegaron a Abu Bakr, él ordenó formar un ejército para atacar a Irán y nombró a Masna Ibn Harisa como su comandante, pero muy pronto dio el liderazgo del ejército a Jalid Ibn Walid. Este ejército, primeramente se dirigió hacia Irak, que en aquel entonces fue parte del Imperio Iraní.
El ataque a Irán dio lugar a una rápida victoria sobre los comandantes sasánidas y como resultado, algunas partes de Irán como la ciudad de Hirah fueron conquistadas por las tropas de musulmanes.[49]

Ataque a Sham

En el año 12 de la hégira (633 D.C.), Abu Bakr formó un gran ejército y lo envió a las forasteras de Sham (Siria) que estaban bajo el dominio del Imperio Bizantino. Tras el anuncio de inicio de la guerra, muchos voluntarios se unieron al ejército y por otro lado, Heraclio, Emperador de Bizancio envió un ejército masivo, con el fin de enfrentarse con los musulmanes.
Los dos ejércitos se enfrentaron en Yarmuk, y después de 3 meses de encuentro, los musulmanes consiguieron algunas conquistas. Esta guerra continuó después de la muerte de Abu Bakr, hasta la época del Califato de ‘Umar Ibn Jattab.[50]

Su manera de gobernar

El corto período de su Califato se gastó en la guerra. Abu Bakr se esforzaba por fortalecer las bases de su Califato; y al mismo tiempo, trataba de demostrar que estaba siguiendo el Corán y la tradición del Profeta (PBD). Sin embargo, siempre que era requerido su poder, trataba de resolver los problemas con sus juicios personales. Él siempre decía: “Actúo según mis juicios personales. Si son correctos, Dios me ha ayudado y si están errados, Dios me perdona.”[51]

Sus agentes

Todo el período del Califato de Abu Bakr (dos años y unos meses) se pasó en guerra; y a pesar de que la guerra contra Irán y Sham no había terminado, Abu Bakr murió en Medina. Por lo tanto, la mayor parte de sus agentes, eran los comandantes de sus ejércitos. En las fuentes históricas, los agentes del Gobierno de Abu Bakr se han introducido como a continuación:

Siempre que Abu Bakr no estaba presente en Medina, dejaba a ‘Umar que dirigiese la oración colectiva y designaba a alguien como Uzman u Osama en su lugar, como su representante en Medina. [53]

Asignación de su sucesor

Existen diferentes informes acerca de la asignación de Umar como el sucesor de Abu Bakr. En la mayoría de estos informes, hay una mención a la consulta de Abu Bakr con algunos de sus cercanos como 'Abd al-Rahman Ibn Awf y Saad Ibn Abi Waqqas, su esposa y su hija 'Aisha. Estos informes indican claramente, que Abu Bakr estaba decidido a asignar a ‘Umar como el próximo Califa, ya que rechazó todas las objeciones de sus consejeros sobre el Califato de Umar. [54]
Según un informe transmitido por Tabari, el testamento de Abu Bakr con respecto al Califato de ‘Umar fue escrito por ‘Uzman. Cuando le leyeron este testamento a Abu Bakr en los últimos momentos de su vida, él mostró su consentimiento y gritó “Allahu Akbar” al escuchar el nombre de ‘Umar.[55]

Apariencia, carácter y estilo de vida

Abu Bakr era alto, delgado, blanco, con los ojos hundidos, las mejillas hundidas y la barba rala teñida de rojo con henna.[56]
Debido a que era mayor de edad, algunos de los nuevos árabes musulmanes lo seguían y aprovechando esta oportunidad, Abu Bakr logró entrenar a agentes como ‘Umar; quien jugó un papel importante en el evento de Saqifa para entregarle el poder a él.[57] A pesar de que algunos historiadores sunitas lo presentan como una persona tranquila y tolerante, hay muchos informes en la historia del Islam que hablan de su rigor en la supresión de sus oponentes. También, su hija Asma’ narra que un día, durante la temporada del Hayy, Abu Bakr golpeó severamente a su esclavo en la presencia del Profeta (PBD) sólo porque había perdido su camello.[58] Henri Lammens, un historiador orientalista belga escribe, que la mayoría de las virtudes que se atribuyen a Abu Bakr fueron fabricadas por sus seguidores por propósitos sociales y políticos; y no muestran verdaderamente el carácter real de Abu Bakr. Él sostiene, que tales informes sobre los méritos de Abu Bakr mayormente fueron fabricados por la Tribu de Zubair, quienes tuvieron relaciones familiares con él. [59]
En las fuentes sunitas, se han dedicado varios libros y capítulos a explicar los méritos de Abu Bakr. Por ejemplo, se ha mencionado que él llevaba una vida muy simple y que ayudaba a los demás. Sin embargo, Al-lamah Amini, en su libro al-Gadir, critica estos informes y cuestiona su autenticidad.[60]

Su muerte

De acuerdo con algunos informes históricos, Abu Bakr se enfermó después de bañarse en un día frío. Debido a esta enfermedad, permaneció en la cama y no podía ir a la Mezquita porque tenía fiebre. Durante esta enfermedad, que duró 15 días, Umar dirigía la oración colectiva en su lugar y la gente venía a visitarlo en su casa. Finalmente, el día 22 del mes de Yamadi al-Sani del año 13 de la hégira, Abu Bakr murió a la edad de 62 años después de un Califato de 2 años, 3 meses y 22 días.[61] De acuerdo con el testamento de Abu Bakr, su esposa Asma le realizó el baño completo fúnebre y por la misma noche, Umar le realizó la oración fúnebre. Tras la recomendación de Aisha y la ayuda de Talha y Uzman, Abu Bakr fue enterrado al lado de la tumba del Profeta (PBD).[62]

Sus últimas palabras antes de la muerte

En la cama de la enfermedad, cuando Abd al-Rahman Ibn Awf estaba sentado al lado de él, Abu Bakr manifestó su pesar por su pasado diciendo: “No siento remordimiento por nada en este mundo, excepto tres cosas que he hecho… en primer lugar, me hubiera gustado que no hubiese abierto (por la fuerza) la casa de Fátima (P), aún si la habían cerrado como protesta en contra de mí. La segunda, es que me hubiera gustado que no hubiese quemado a Fuya'a Sul-lami y la tercera es que me hubiera gustado que en el Día de Saqifa, hubiese entregado el Califato a 'Umar o Abu Ubayda…”[63]



Notas

  1. Ibn Asir, tomo 3, pág. 223
  2. Ahmad Hanbal, tomo 6, pág. 349
  3. Ibn Saad, tomo 3, pág. 170
  4. Belazari, tomo 2, pág. 146; Ibn Qutayba, pág. 169
  5. Amini, tomo 2, págs. 312-314
  6. Ibn Saad, tomo 8, págs. 249, 276, 280-285, 360
  7. Ibn Saad, tomo 8, págs. 249, 276, 280-285, 360
  8. Qurtubi, tomo 5, pág. 3075
  9. Tabari, tomo 2, pág. 316
  10. Ibn Hisham, tomo 2, págs. 11-13
  11. Muqaddasi, tomo 4, pág. 177
  12. Bujari, tomo 5, pág. 204; Abul Futuh, tomo 2, págs. 592-593
  13. Tabarsi, tomo 5, págs. 48-49; Tabataba’i, tomo 9, pág. 279
  14. Ibn Saad, tomo 3, pág. 174
  15. Ibn Abi al-Hadid, tomo 13, pág. 170
  16. Zahabi, tomo 2, pág. 412; Hakim Neishaburi, tomo 3, pág. 39
  17. Ya’qubi, tomo 2, pág. 113
  18. Ibn Hisham, tomo 4, págs. 188-191
  19. Ibn Hayar, tomo 8. pág. 124
  20. Tabari, tomo 3, pág. 184
  21. Tabari, tomo 3, pág. 186
  22. Tabari, tomo 3, pág. 196; Ahmad Hanbal, tomo 1, pág. 356; Sheij Mufid, pág. 99
  23. Ibn Saad, tomo 3, pág. 179
  24. Ibn Saad, tomo 3, pág. 179; Ibn Habban, tomo 2, pág. 131
  25. Tabari, tomo 3, págs. 220-223; Halabi, tomo 3, pág. 359
  26. Tabari, tomo 3, pág. 205
  27. Sheij Mufid, pág. 101
  28. Ibn Saad, tomo 3, pág. 212; Tabari, tomo 3, pág. 223-224; Belazari, tomo 1, págs. 590-591
  29. Firuz Abadi, págs. 9-11
  30. Ya’qubi, tomo 2, págs. 123-126; Belazari, tomo 1, pág. 558
  31. Belazari, tomo 1, pág. 558
  32. Ya’fari, pág. 14
  33. Tabatabai’i, Shie dar Eslam, págs. 113-114
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