Conquista de La Meca

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La Conquista de La Meca (فتح مكة) fue un acontecimiento que tuvo lugar por los musulmanes en el octavo año de la hégira (630 D.C.) bajo el liderazgo del Profeta Muhammad (PBD), después de que los líderes de Quraish rompieron el tratado de Hudaibiya. Como resultado de este suceso, muchos politeístas de la Península Arábiga se convirtieron al Islam. Sin embargo; algunos jefes de los politeístas de Quraish como Abu Sufyan se habían convertido en musulmanes antes de que musulmanes entrasen en La Meca. Aquel día, el Profeta (PBD) con el lema de "Hoy es el día de la misericordia" concedió una amnistía general para todos.

Causa de la Guerra

Esta guerra se debió a que los líderes de Quraysh violaron el tratado de paz de Hudaybiyya. En el sexto año de la hégira (628 D.C.) después de las tres batallas de Badr, Uhud y Jandaq, por último, se estableció un tratado de paz entre los musulmanes y los politeístas en la región Hudaybiyya, según el cual, durante 10 años, habría paz entre las dos partes.[1] Sin embargo; después de dos años, Quraysh rompió este tratado. [2]

Movilización del Ejército

El Profeta (PBD) envió un mensaje a los beduinos árabes musulmanes, y les dijo que se reuniesen en Medina para el mes de Ramadán. El Profeta (PBD) envió algunos emisarios a diferentes tribus para movilizarlas. El número de soldados musulmanes se ha reportado cerca de diez mil de diferentes tribus. El ejército de los musulmanes consistía en:

  • Inmigrantes: 700 hombres, 300 caballos
  • Ansar: 4.000 hombres, 500 caballos
  • Tribu de Mazina: 1000 hombres, 100 caballos, 100 armaduras
  • Tribu de Aslam: 400 hombres, 300 caballos
  • Tribu de Yuhayna: 800 hombres, 50 caballos
  • Tribu de Banu Ka'ab: 500 hombres
  • Tribu de Banu Salim: 700 hombres
  • Tribu de Bani Gaffar: 400 hombres
  • De otras tribus: unos 1.500 hombres. [3]

El Profeta (PBD) se dirigió hacia La Meca con este ejército, y tuvo mucho cuidado de que los miembros de Quraysh no se enterasen del movimiento del ejército de los musulmanes. Por lo tanto, antes de que el ejército llegase a Marr al-Zahran; una zona a pocos kilómetros de La Meca, la gente de La Meca y sus espías no sabían nada de la llegada de los musulmanes.[4]
Cuando el ejército de los musulmanes llegó a Marr al-Zahran, el Profeta (PBD) ordenó prender varios incendios en diferentes lugares alrededor de la ciudad. Abu Sufyan, Hakim Ibn Hizam y Budayl Ibn Warqa que vigilaban la ciudad, estaban aterrorizados al ver el enorme ejército de los musulmanes. Abbas Ibn Abd al-Muttalib, el tío del Profeta (PBD) los tomó a ellos ante el Profeta (PBD) y dijo: "Oh Profeta! Yo les he dado refugio. Ellos quieren hablar con usted." El Profeta (PBD) les dio permiso, y ellos entraron en la tienda del Profeta (PBD), y permanecieron allá durante toda la noche. El Profeta (PBD) los invitó al Islam, y les pidió que dijesen: "No hay dioses sino Allah y que admitiesen que Muhammad es el Mensajero de Dios. Hakim y Budayl aceptaron la propuesta del Profeta (PBD), pero Abu Sufyan dijo: "¡Oh, Muhammad! No estoy contento con lo que dices. Déjame decirlo más tarde.” Sin embargo; por la mañana siguiente se vio forzado a testificarlo.[5]

Ingreso a La Meca

En el décimo día del mes de Ramadán, el ejército de los musulmanes partió hacia La Meca.[6] Algunos historiadores han mencionado el 13 de Ramadán como la fecha de la conquista de La Meca,[7] pero la mayoría de los sabios shiítas y sunitas han considerado que los musulmanes conquistaron La Meca el 20 del mes de Ramadán.[8]

Amnistía general

En el día de la conquista de La Meca, un millar de soldados armados entraron en La Meca junto con el Profeta (PBD). Cuando Saad Ibn 'Ubada; quien portaba la bandera de los musulmanes, pasó delante de Abu Sufyan, gritó: "¡Oh Abu Sufyan! Hoy es el día del derramamiento de sangre, y Dios va a humillar a Quraish.” Cuando el Profeta (PBD) alcanzó a Abu Sufyan, Abu Sufyan le dijo: “¿Usted ha ordenado matar a los miembros de Quraish? Mientras que nosotros damos testimonio de que usted es el más benévolo entre las personas.” El Profeta (PBD) dijo: “Hoy es el día de la misericordia. Hoy es el día que Dios honra a Quraish por su aceptación del Islam”.[9] Entonces, el Profeta (PBD) ordenó al Imam Alí (P) que tomase la bandera de Saad Ibn Ubada, y que la portase.[10]
Después de la conquista de La Meca, el Profeta (PBD) se puso frente a la puerta de la Kaaba, y concedió una amnistía para todos. Luego volvió hacia los líderes de Quraysh, y dijo: "¿Qué decís ahora?" Ellos dijeron: "¡La bondad! Usted es nuestro hermano y sobrino; y ha alcanzado el poder. "El Profeta (PBD) dijo: “Pero, yo os digo lo que mi hermano José (P) dijo a sus hermanos. Él dijo:

«¡Hoy nada se os reprochará! ¡Dios os ha perdonado! Él es el más misericordioso de los misericordiosos.» (Corán, 12: 92)”

Tulaqa (los liberados del castigo)

Abu Sufyan y otros que recibieron la amnistía del Profeta (PBD) fueron llamados Tulaqa; lo que significa “Los liberados del castigo”. Ellos fueron conocidos con este título, porque el Profeta (PBD) después de conquistar La Meca, en vez de castigarlos, les dijo: “¡Váyanse que son libres!”.[11]
Los musulmanes consideraban este título como una mala fama para ellos,[12] y creían que los Tulaqa no eran cualificados para el liderazgo de los musulmanes.

Excepciones de la Amnistía

Después de que el Profeta (PBD) concedió la orden de la amnistía para todos, él (PBD) excluyó a algunas personas de este decreto, y ordenó matarlos a ellos en cualquier lugar en que se encontrasen, incluso si estuviesen ocultos debajo de la cortina de la Kaaba.[13] Sin embargo; no todos ellos fueron asesinados y más de la mitad de ellos recibieron salvoconductos.
Estas personas eran las siguientes:
Hombres:

Mujeres:

  • Hind hija de ‘Utbah (madre de Mu’awiya),
  • Sarah, esclava de ‘Amr Ibn 'Abd al-Muttalib (una mujer que espiaba para los politeístas)
  • Dos esclavas de Abdul-lah Ibn Jutal (eran dos cantantes que insultaban al Profeta (PBD) en sus canciones).

Una parte del discurso del Profeta (PBD)

“Cualquier propiedad y honor en vano que tuvisteis desde la época de la ignorancia, ha sido pisoteado y aniquilado. Dios desapareció la arrogancia de la Era de la ignorancia. Un musulmán es un hermano de otro musulmán, y todos los musulmanes son hermanos. Todos vosotros sois creados de la tierra y el más honorable ante Dios es el más piadoso entre vosotros. La vida de un musulmán es respetable y debe ser protegida. Los musulmanes tienen que estar unidos y en armonía contra el enemigo. Ningún musulmán debe ser matado frente a un infiel, y no está permitido matar a quienes tienen un pacto con nosotros.”[14]

Destrucción de los ídolos

Después de la conquista de La Meca, el Profeta (PBD) le sugirió a Alí (P) que subiese a sus hombros, y que tirase hacia abajo los ídolos que estaban en Masyid al-Haram.[15] Después de que ellos rompieron los ídolos, el siguiente versículo fue revelado:

“Y di: « ¡Ha venido la Verdad y ha desaparecido la falsedad! ¡En verdad, la falsedad ha de disiparse!» (Corán, 17: 81)

Este evento ha sido registrado por grandes eruditos sunitas, y ellos han reportado en sus libros que el Imam Alí (P) subió a los hombros del Profeta (PBD) para romper los ídolos. Entre aquellos que han transmitido esta historia son los siguientes:

  • Ahmad Ibn Hanbal,
  • Abu Ya'la Musili,
  • Abu Bakr Jatib en su obra Tarij Bagdad,
  • Muhammad Ibn Sabbaq Za'farani en Al-Faza'il,
  • Hafiz Abu Bakr Beihaqi,
  • Tabari en Al-Jasa'is. [16]

Pérdidas

Aquel día, nadie murió; a excepción de dos musulmanes llamados Karz Ibn Yabir al-Fihri y Janis Ibn Jalid Ash’ari, quienes se habían perdido en el camino, y habían tomado otra ruta, y fueron capturados y asesinados por los politeístas.[17]

Resultados

Después de la conquista de La Meca, se cumplió la promesa de Dios por la que los musulmanes alcanzaron el poder. Los musulmanes mantuvieron la ciudad bajo su control, y los politeístas de Quraish fueron derrotados para siempre. Tras la conquista de La Meca, se formó la mayor fuerza militar en la península árabe, en la medida en que ninguna tribu o fuerza regional de aquel entonces era capaz de confrontar contra ella. Poco después de este evento, casi toda la península arábiga aceptó el Islam. Esta conquista tuvo grandes resultados religiosos, políticos y sociales para La Meca.

Notas

  1. Ibn Hisham, tomo 2, pág. 784
  2. Ibn Asir, tomo 2, págs. 239-244
  3. Tarij Ya’qubi, tomo 2, pág. 58
  4. Tarij Tabari, tomo 3, pág. 50
  5. Waqidi, Maqazi, tomo 2, pág. 655
  6. Tarij Ibn Jaldun, tomo 2, pág. 458
  7. al-Bidayah wa al-Nihayah, tomo 4, pág. 326
  8. Tarij Tabari, tomo 2, pág. 343
  9. Waqidi, Maqazi, tomo 2, pág. 822
  10. al-Irshad, tomo 1, pág. 53
  11. Qurb al-Isnad, pág. 384
  12. al-Isabah, tomo 4, pág. 301
  13. al-Qarat, pág. 125
  14. Maqazi, tomo 1, págs. 639-640
  15. al-Tara’if, tomo 1, pág. 80
  16. al-Tara’if, tomo 1, pág. 81
  17. al-Isti’ab, tomo 3, pág. 1310

Bibliografía

  • Ibn Asir, Ali, Usd al-Qabbah, Beirut, 1409 hégira lunar.
  • Ibn Hayar ‘Asqalani, Ahmad, al-Isabah fi Tamiiz al-Sahabah, Beirut, 1415 hégira lunar.
  • Ibn Hisham, al-Sirah al-Nabawiyah, Beirut, 1412 hégira lunar.
  • Saqafi, Ibrahim, al-Qarat, Qom, 1410 hégira lunar.
  • Sheij Mufid, al-Irshad, Teherán.
  • Waqidi, Muhammad, al-Maqazi, Beirut, 1409 hégira lunar.
  • Ya’qubi, Ahmad, Tarij Ya’qubi, Beirut.