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Movimiento del Imam Husain (P) desde Medina hasta Karbalá

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El movimiento del Imam Husain (P) desde Medina hasta Karbalá, es conocido como el levantamiento de Ashûra o el levantamiento de Karbalá, y empezó prácticamente un poco después del martirio del Imam Hasan (P).
Luego de la muerte de Mu’aviah, el Imam Husain (P) no consideró licitó jurar lealtad a Yazid, y tras la invitación de la gente de Kufah a unírseles para aceptar la gobernación de ellos, el Imam Husain (P) partió desde La Meca hacia Kufah. Sin embargo, la gente de Kufah después de haberlo convocado, lo traicionó en Karbalá y finalmente el Imam (P) y sus pocos acompañantes (aproximadamente 72 personas) alcanzaron el martirio en la batalla que ocurrió en el día de Ashûra. Aquellos compañeros del Imam (P) y los miembros de Ahlul-Bait (P) que lograron sobrevivir después de este suceso, fueron capturados y enviados desde Kufah a Sham (Siria).
Al respecto, hay entre los historiadores y analistas diferentes ideas sobre los motivos del Imam Husain (P) para llevar a cabo el movimiento de Ashûra. Algunos creen que el Imam (P) empezó este movimiento con el fin de establecer el Gobierno Islámico. Otros creen que el Imam Husain (P) buscaba el Martirio y algunos consideran que el propósito del Imam Husain (P) para este movimiento fue ordenar al bien y prohibir el mal.

Negativa del Imam (P) a jurar lealtad a Yazid y sus consecuencias

Después de la muerte de Mu’awiah en el año 60 de la hégira, la gente juró lealtad a Yazid. [1] Sin embargo; desde el principio de su gobernación, Yazid intentó tomar juramento de lealtad de aquellos que se habían negado a jurarle lealtad a él. Por lo tanto, escribió una carta para el Gobernador de Medina Valid Ibn ‘Utba y después de informarle sobre la muerte de Mu’awiah, le escribió: “Toma por la fuerza el juramento de lealtad a mí de Husain Ibn Alí, Abdul-lah Ibn ‘Umar, ‘Abdurrahman Ibn Abi Bakr y Abdul-lah Ibn Zubair, y decapita a cualquier persona que no lo acepta.” [2]
Luego de esto, Yazid nuevamente envió otra carta al Gobernador de Medina donde le escribió: “Mándame los nombres de mis partidarios y opositores en Medina, y envíame la cabeza de Husain Ibn Alí junto a la respuesta de esta carta.” [3]
Cumpliendo órdenes de Yazid, Valid llamó a su comparecencia al Imam Husain (P); y el Imam (P) junto a 30 personas de sus compañeros fue a la casa de Gobernación de Medina. Es en este momento, Valid le dio al Imam (P) la noticia de la muerte de Mu’awiah y luego le leyó la carta de Yazid donde le había demandado jurar lealtad a él. El Imam (P) en primer lugar no lo aceptó y dijo a Valid que le diera un indulto de una noche.[4] El Imam Husain (P) regresó a su casa, pero Medina ya no se encontraba a salvo para él; por eso decidió abandonar esta ciudad. El Imam Husain (P) salió de Medina en la misma noche que coincidía con los días finales del mes de Rayab, y partió hacia La Meca.[5]

Partida desde Medina hacia La Meca

Imam Husain (P)
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Descripción El tercer Imam
Nombre Husain
Apodos Abu Abdil-lah, Sayyed al-Shuhada (Señor de los mártires)
Fecha de nacimiento 3 de Sha’ban
del año 4 de la hégira
Lugar de nacimiento Medina
Fecha de fallecimiento 10 de Muharram
del año 61 de la hégira lunar
Lugar de fallecimiento Karbalá
Padre Alí Ibn Abi-Talib (P)
Madre La honorable Fátima (P)
Cónyuge(s) Rubab, Leila, Umm Is.haq, Shahbanu
Hijos Imam Sayyad (P), Alí Akbar, Yafar, Alí Asgar, Sukainah, Fátima
AlíHasanHusainSayyad - BaqirSadiqKazimRidaYavadHadiHasan al-‘AskariMahdi

Cuando el Imam Husain (P) decidió salir de Medina, visitó por la noche la tumba de su madre Fátima (P) y la de su hermano Hasan (P), rezó y se despidió de ellos. También, se ha narrado en algunos registros que el Imam (P) pasó la noche al lado de la tumba del Profeta Muhammad (PBD).[6]

Testamento del Imam Husain (P) para su medio-hermano

Cuando el medio-hermano del Imam Husain (P), Muhammad Ibn Hanafi-iah vino ante el Imam (P) a despedirlo; el Imam (P) le escribió lo siguiente como su testamento:

Ciertamente, yo no me he levantado por arrogante o alborotador, ni por corrupto u opresor. Sino, lo he hecho para requerirla reformación en la comunidad de mi abuelo el Mensajero de Dios (PBD). Mi deseo es ordenar el bien y prohibir el mal, y seguir la senda de mi abuelo Muhammad (PBD) y la de mi padre Alí (P).[7]


Partida hacia La Meca

El Imam Husain (P) salió de Medina por la noche del día 28 del mes de Rayab o 3 del mes de Sha’ban del año 60 de la hégira. 82 personas de sus compañeros y Ahlul-Bait (P) acompañaban al Imam (P) en este viaje;[8] y a excepción de Muhammad Ibn Hanafi-iah,[9] la mayoría de los parientes del Imam (P) lo acompañaban. Aunque la gente le había recomendado no tomar el camino principal de La Meca, el Imam (P) tomó este mismo camino.[10] Después de 5 días, el Imam Husain (P) y sus compañeros llegaron a La Meca y fueron recibidos por sus habitantes y los peregrinos de la Casa de Dios.[11]

Estancia del Imam (P) en La Meca

Al escuchar la noticia de la entrada del Imam Husain (P) a La Meca, los habitantes de la ciudad y los peregrinos de la Casa de Dios se alegraron mucho. La gente iba y volvía para visitar al Imam (P) desde la mañana hasta la noche. En otro lado, Abdul-lah Ibn Zubair, quien residía en La Meca y esperaba obtener la Gobernación de esta ciudad no estaba de acuerdo con ello, ya que sabía que mientras estuviese el Imam Husain (P) en La Meca, la gente se uniría alrededor de él y dejaría a los hijos de Zubair. [12]

Las cartas de los Kufanos

Poco después de la entrada del Imam Husain (P) en La Meca, la gente de Kufah se enteró de la muerte de Mu’awiah y de la negativa del Imam (P) de jurar lealtad a Yazid. Es entonces, cuando los kufanos se unieron en la casa de Sulaiman Ibn Surad Jaza’i y escribieron una carta al Imam (P) invitándolo a Kufah. [13]
La carta fue entregada al Imam (P) en La Meca en el décimo día del mes de Ramadán. Dos días después de la llegada de la primera carta, llegaron otras 150 cartas de Kufah que fueron llevadas por tres personas llamadas Qeis Ibn Musahhar Seidavi, Abdurrahman Ibn Abdul-lah y ‘Umarat Ibn ‘Ubaid. Cada carta fue firmada por una o cuatro personas y el contenido de todas las cartas fue la invitación al Imam (P) para venir a Kufah. Después de dos días, llegó otra carta de los Kufanos junto a dos mensajeros llamados Hani Ibn Hani y Sa’id Ibn Abdil-lah Hanafi, donde la gente instó al Imam Husain (P) a venir a Kufah.[14]
Cabe mencionar, que incluso algunos de los partidarios de los omeyas como Shabas Ibn Rib’i, ‘Azrat Ibn Qeis y ‘Amr Ibn Hayyay también habían enviado cartas al Imam Husain (P) solicitándole venir a Kufah. [15]
Sin embargo, al final, a pesar de todas estas cartas, el Imam (P) no estaba inquieto para contestarlas hasta que llegó el momento donde recibió 600 cartas de la gente de Kufah en un solo día y luego de ello el número de las cartas empezó a aumentar día a día hasta que alcanzó las 12000 cartas.[16] En respuesta a estas cartas, el Imam Husain (P) escribió una carta y la entregó a Hani Ibn Hani y Sa’id Ibn Abdil-lah Hanafi;[17] donde el Imam (P) mencionó:

Ahora os envío a mi hermano y primo, Muslim Ibn Aqil, persona de mi confianza y un miembro de mi tribu. Le he ordenado que me escribiera acerca de vuestro estado, vuestra situación y vuestras ideas. Pues, si me escribe que la opinión de vuestra mayoría y de vuestra gente más honorable y los eruditos es la misma que me han trasmitido vuestros emisarios y vuestras cartas, entonces vendré hacia vosotros, muy pronto.[18]

Entonces, la venida del Imam (P) a Kufah estaba supeditada a que Muslim Ibn Aqil confirmase las palabras de los kufanos.

El emisario del Imam (P) a Kufah

El Imam Husain (P) envió a su primo Muslim Ibn Aqil hacia Iraq para que investigase la situación de allá y la informase al Imam (P) al respecto. Muslim Ibn Aqil, en la mitad del mes de Ramadán marchó hacia Kufah desde la Meca, y el día 5 del mes de Shawal, entró a Kufah. A su llegada, residió en la casa de Mujtar Saqafi. En aquel entonces, el Gobernador de Kufah fue Nu’man Ibn Bashir. Al escuchar las noticias de la llegada de Muslim, los shiítas de Kufah se reunieron ante él y según los registros, dieciocho mil personas de los habitantes de Kufah le juraron lealtad.[19]
Algunos habitantes de Kufah como ‘Umar Ibn Saad informaron a Yazid de que el Gobernador de Kufah no estaba calificado para manejar la ciudad. Por tal motivo, Yazid encargó a Ubaidul-lah Ibn Ziad como el Gobernador de las ciudades de Kufah y Basra al mismo tiempo. Ubaidul-lah entró a Kufah estando disfrazado para que nadie lo reconociera y cuando llegó a la Casa de la Gobernación, se presentó como el nuevo Gobernador.[20]
Después de ello, Ibn Ziad habló ante la gente en la Mezquita de Kufah y amenazó a sus opositores. Después de la llegada de Ibn Ziad a Kufah, Muslim Ibn Aqil abandonó la casa de Mujtar y fue a la casa de Hani Ibn ‘Urwa, uno de los líderes de Kufah. Muslim envió una carta al Imam Husain (P) donde le había escrito: “Dieciocho mil personas me han jurado lealtad. Apresúrese a venir tan pronto como reciba mi carta.”[21]
Después de que Ibn Ziad logró calmar más o menos la situación de Kufah, envió a su sirviente Ma’qal para espiar la gente y encontrar el escondite de Muslim. Cuando entendió que Muslim estaba en la casa de Hani, usando un truco, llamó a Hani a su presencia en la Casa de la Gobernación y lo encarceló. [22]
Tras la cautividad de Hani, Muslim Ibn Aqil convocó a sus seguidores frente a la Casa de la Gobernación. Tras la convocatoria, se reunieron cuatro mil personas alrededor de la Casa de la Gobernación y ellos lograron rodearla. Simultáneamente, Ubaidul-lah pidió a los líderes de los clanes de Kufah como Muhammad Ibn Ash’as, Shabas Ibn Rib’i y Shimr Ibn Zil-Yushan que alejasen a su gente del lado de Muslim, y les dio promesas de premios e incentivos, e incluso los asustó con el ejército de Siria. [23]
Los líderes de los clanes de Kufah hablaron con su gente y lograron engañarlos con promesas y amenazas. Poco a poco las personas que estaban alrededor de Muslim se dispersaron y dejaron de apoyarlo. Hasta la noche, no se quedaron más que 30 hombres en su alrededor y después de realizar la oración de la noche, no se quedó nadie ante él y todos lo dejaron solo. [24]

Detención de Muslim

Estando solo y vagando por las calles, Muslim se refugió en la casa de una mujer llamada Tou’ah. Esta mujer lo escondió en su casa para resguardarlo. Después de que levantamiento de Muslim fue suprimido, Ibn Ziad fue a la Mezquita de Kufah, realizó la oración y dio un discurso ordenando a sus mercenarios buscar en toda la ciudad casa por casa para encontrar a Muslim.[25] En este instante, el hijo de Tou’ah que había descubierto que su madre lo resguardó informó a los agentes gubernamentales al respecto y entonces, Ubaidul-lah envió a Muhammad Ibn Ash’as junto a 70 soldados a la casa de Tou’ah. Cuando ellos rodearon la casa, Muslim salió con valentía portando su espada y comenzó a luchar y a defenderse hasta que recibió muchas heridas y finalmente fue capturado. [26]

Martirio de Muslim

Después de la cautividad de Muslim, él pidió a Muhammad Ibn Ash’as y ‘Umar Ibn Saad que enviasen a un emisario hasta donde estaba el Imam Husain (P) para que le informase de lo que había pasado en Kufah. Finalmente Muslim fue Martirizado en Kufah, el día miércoles, 9 del mes de Dul-Hiyyah del año 60 de la hégira.[27]
Después de ello, el emisario de Muslim logró alcanzar al Imam Husain (P) en su camino y le entregó el mensaje de su primo Muslim donde le hablaba sobre la deslealtad de los Kufanos. Al leer la carta, el Imam (P) se sintió muy mal, especialmente, luego de escuchar las noticias del martirio de Muslim y su compañero Hani Ibn ‘Urwa.[28]

Partida del Imam (P) desde La Meca hacia Kufah

Partida hacia Kufah

La noticia de la intención del Imam (P) para salir de La Meca se había difundido en La Meca y los grandes líderes de la ciudad como Abdul-lah Ibn Abbas estuvieron preocupados y vinieron ante el Imam (P) para hablar con él y dejarlo cambiar su idea.
No obstante, el Imam Husain (P) y sus compañeros, después de que realizaron la circunvalación de la Kaaba y el recorrido entre Safa y Marwa, partieron desde La Meca hacia Kufah, el día Martes, 8 del mes de Dul-Huyyah (Día de Tarwiah), después de 4 meses y 5 días de su estancia en esta ciudad. Se menciona, que los compañeros del Imam (P) al salir de La Meca fueron sesenta, u ochenta y dos personas. [29]
Es de hacer notar, que tan pronto como el Imam Husain (P) y sus compañeros salieron de La Meca, un comandante de la guardia de La Meca llamado Yahia Ibn Sa’id y sus soldados trataron de bloquearles el camino, pero el Imam (P) no les prestó atención y continuó. [30]

Qeis Ibn Musahhar, otro emisario hacia Kufah

Se ha narrado que cuando el Imam Husain (P) llegó a la zona de Batn al-Rummah, escribió una carta a los Kufanos informándoles sobre su partida hacia Kufah. Qeis Ibn Musahhar se encargó de trasmitir esta carta. Cuando Qeis llegó a la zona de Qadisi-iah, unos mercenarios de Ibn Ziad lo detuvieron y por tal acción. Qeis se vio forzado a rasgar la carta que le dio el Imam (P) para que los mercenarios de Ibn Ziad no se enterasen de su contenido. Cuando trajeron a Qeis a Kufah, Ibn Ziad por su enojo gritó: “Juro por Dios que no te dejaré hasta que me digas los nombres de las personas a quienes Husain escribió la carta. Ahora, debes subir al púlpito de la Mezquita de Kufah y maldecir a Husain, a su padre y a su hermano. En caso contrario, te voy a matar.”
Qeis actuó como sí aceptara la propuesta de Ibn Ziad, y cuando tuvo la oportunidad de subir al púlpito, dijo frente al público: “Yo soy el emisario de Husain Ibn Alí (P) hacia vosotros. He venido aquí para trasmitiros su mensaje; pues contestad su llamada y apoyadlo.”
Al escuchar las palabras de Qeis, Ibn Ziad se enfureció mucho. Entonces, ordenó a sus soldados que subieran a Qeis al techo de la Casa de la Gobernación y lo arrojasen al suelo. Luego de esta orden, Qeis fue arrojado de aquella altura y sus huesos quedaron rotos y así alcanzó el martirio. [31]

Abdul-lah Ibn Yaqtir, otro emisario a Kufah

Según los registros, antes de que la noticia del martirio de Muslim Ibn Aqil llegase al Imam Husain (P), el Imam (P) envió a Abdul-lah Ibn Yaqtir (su hermano de leche) hacia Kufah para que se uniera con Muslim. Al llegar, Abdul-lah fue capturado por uno de los mercenarios de Ibn Ziad llamado Hasin Ibn Tamim y fue llevado donde Ibn Ziad. Ibn Ziad le ordenó a Abdul-lah subir al techo de la Casa de la Gobernación y maldecir a Husain (P) y a su padre Alí (P). Sin embargo, cuando Abdul-lah se encontraba sobre el techo del palacio, dijo ante la gente:
“Oh gente! Soy el emisario de Husain (P), hijo de la hija del Profeta (PBD). Apoyadlo y levantaos contra Ibn Ziad.”[32]
En este instante, Ibn Ziad ordenó a los soldados que arrojasen a Abdul-lah del techo del palacio. Cuando Abdul-lah se cayó al suelo, todavía se encontraba con vida. Sin embargo, uno de los hombres de Ibn Ziad llegó y lo martirizó. [33]

Emisario del Imam Husain (P) hacia Basra

El Imam Husain (P) escribió una carta a la gente de Basra y mediante Suleiman la envió a los principales líderes de los clanes de Basra. El contenido de la carta mencionaba lo siguiente: “…Invito a vosotros a actuar según el Libro de Dios y la tradición del Profeta (PBD). En realidad, la tradición del Profeta (PBD) ha desparecido y las innovaciones han surgido en cambio. Si me escucháis y me obedezcáis, os guiaré al camino recto.”[34]
Luego de ello, cada uno de los líderes de Basra recibió una copia de aquella carta. Uno de los líderes de Basra llamado Munzir Ibn Yarud pensó que quizás esta carta era un truco hecho por Ibn Ziad para reconocer a sus opositores; entonces informó a Ibn Ziad sobre la carta que había recibido. Fue así que Ibn Ziad logró capturar al emisario del Imam (P) y lo decapitó.[35]

Encuentro con el ejército de Hurr Ibn Yazid Riahi

Ubaidul-lah Ibn Ziad había enviado a varios grupos a diferentes zonas para que vigilasen las vías y evitasen el movimiento de la caravana del Imam Husain (P). [36]
Abu Mujannaf escribe al respecto: Al mediodía, el Imam Husain (P) y sus compañeros se encontraron frente a las vanguardias del enemigo. Entonces, Hurr Ibn Yazid Riahi, un comandante del ejército de Kufah se situó frente a la caravana del Imam (P) y bloqueó su camino. Sin embargo, el Imam Husain (P) ordenó a sus compañeros dar de beber agua a los soldados de Hurr e incluso a sus caballos y camellos. Los compañeros del Imam (P) cumplieron su mandato y calmaron la sed de todos ellos.
Cuando llegó el tiempo de la oración del mediodía, el Imam Husain (P) dijo a su acompañante Hayyay Ibn Masruq que hiciera el llamado de la oración (el Adhan). Cuando todos se prepararon para el rezo, el Imam (P) empezó a dar un sermón y después de haber alabado a Dios, dijo:

“Oh gente! Esto es mi prueba para Dios y para vosotros. Yo no vine hacia vosotros antes de que recibiera vuestras cartas. Vuestros emisarios vinieron ante mí y declararon que no tenían Imam y me pidieron venir ante vosotros para que Dios os guiase a través de mí. Si aún sois leales a este pacto, vendré a vuestra ciudad. Pero si no os gusta mi venida, volveré a donde estuve.”

Hurr y su ejército se guardaron silencio y no dijeron nada. Entonces, el Iqama de la oración fue pronunciado y Hurr y sus soldados rezaron detrás del Imam (P).[37] Por la tarde del mismo día, después de que el Imam (P) realizó la oración de la tarde, dio otro sermón y dijo a los presentes:

“Oh gente! Si teméis a Dios y conocéis a los verdaderos poseedores del derecho, ya habéis complacido a Dios. Para vuestro Wilayat y jefatura, nosotros los Ahlul-Bait somos mejores para vosotros que aquellos que os tratan con injusticia y opresión. Si no creéis que nosotros tengamos este derecho, y si no deseáis cumplir nuestros mandatos, y si vuestras cartas y mensajes son distintos a vuestras ideas, yo volveré desde aquí.”


Hurr Ibn Yazid dijo: “Yo no sé nada de las cartas que mencionaste…nosotros no hemos escrito ninguna de esas cartas. Sólo tenemos una misión que es llevaros a vosotros ante Ibn Ziad tan pronto como os encontramos.”[38]

El Imam (P) respondió: “Juro por Dios que no iré contigo”

Entonces Hurr dijo: “Yo no tengo ninguna orden para luchar contra vosotros, pero me han ordenado que no me separase de vosotros hasta que os llevase a Kufah.”[39]

Después, la caravana del Imam Husain (P) continuó su camino hacia Qadisiah y Hurr los siguió.

Al mediodía del día siguiente, la caravana del Imam (P) llegó a la zona de Neinava. Simultáneamente, llegó un emisario de parte de Ibn Ziad portando una carta para Hurr. La carta contenía este mensaje para él: “Cuando recibas mi carta, sé riguroso con Husain y ponlo en dificultad. No los dejes acampar en ningún lugar excepto en un desierto seco. He ordenado a mi emisario que te vigilase y me informase si cumples mi mandato.”[40]

Hurr leyó la carta de Ibn Ziad para el Imam Husain (P). El Imam (P) le dijo: “Déjanos acampar en la zona de Neinawa o en Qaziriah.”[41]

Hurr respondió: “No es posible, ya que Ibn Ziad me ha puesto un espía”

Uno de los acompañantes del Imam (P) llamado Zuhair Ibn Qin dijo: “Oh hijo del Mensajero de Dios! Ahora la lucha contra este grupo (Hurr y sus soldados) es más fácil para nosotros que luchar contra aquellos que vendrán más tarde. Juro por mi propia alma que nosotros no tendremos capacidad para enfrentarnos con aquellos que vienen más tarde”. El Imam (P) respondió: “Tienes razón Zuhair. Pero yo no voy a ser quien inicie la guerra”. [42]

La caravana del Imam (P) continuó su camino hasta que llegó a la zona de Karbalá. En esta zona, Hurr y su ejército bloquearon la vía de la caravana del Imam (P) y no les permitieron avanzar. [43]

Entrada del Imam Husain (P) a Karbalá

La mayoría de las fuentes históricas han reportado que la llegada del Imam Husain (P) a Karbalá fue el día jueves, 2 del mes de Muharram del año 61 de la hégira.[44] A pesar de ello, algunos historiadores han reportado que el Imam (P) llegó a la zona de Karbalá el primer día del mes de Muharram. [45]

Cuando Hurr Ibn Yazid bloqueó la vía del Imam Husain (P), le dijo al Imam (P): ”Acampa aquí, que el Éufrates está cerca”. El Imam (P) preguntó: ¿Cuál es el nombre de esta zona?

La gente le respondió: “Karbalá”

El Imam (P) dijo entonces: “Aquí es la tierra de Karb y Bala.” (En árabe, Karb کرب significa dificultad y Bala بلا significa calamidad).

Luego dijo: Cuando acompañábamos a mi padre el Imam Alí (P) en la batalla de Siffin, pasamos por esta misma tierra. Mi padre se paró y preguntó por el nombre de esta zona. Cuando la gente le dijo su nombre, él mencionó: “Este es el sitio de sus carpas de campaña, y aquí es donde se derramará su sangre.” La gente le preguntó de qué habla. El Imam Alí (P) respondió: “Una caravana de la familia de Muhammad (PBD) acampará aquí.” [46]

El Imam Husain (P) continuó: “Este mismo es el sitio de nuestro campamento, y aquí es el lugar de matanza de nuestros hombres y donde se derrama nuestra sangre.”[47]

Luego de esta explicación; se ha narrado que después de que el Imam (P) acampó en Karbalá, unió a sus hijos, hermanos y parientes y dijo llorando: “Dios nuestro! Ciertamente nosotros somos la familia de tu Mensajero Muhammad (PBD) quienes somos exilados (de nuestra patria) y del santuario de nuestro abuelo. Los omeyas han violado nuestros derechos. Pues Dios nuestro! Retoma nuestros derechos de ellos y ayúdanos frente a los opresores.”

Luego volteó su cabeza hacia sus compañeros y exclamó: “Las personas son esclavos del Mundo y la religión es una vanidad en sus lenguas. Entonces la preservan mientras les rinde ganancias para sus subsistencias, pero cuando se les prueba con dificultades, pocas personas resultan piadosas”.[48] Como una referencia, se ha narrado que el Imam (P) compró el terreno de Karbalá de los habitantes de Neinawa y Qaziriah por 600000 dírhams. [49]

Poco después de que el Imam (P) acampó en Karbalá, Ibn Ziad le envió una carta diciendo: “Oh Husain! Ya me enteré de tu llegada a Karbalá. Yazid Ibn Mu’awiah me ha ordenado que no te deje de vigilar hasta que termine contigo o hasta que decidas aceptar el mandato de Yazid.”

Se ha narrado que el Imam (P), luego de leer esta carta, la tiró a un lado y dijo: “No prosperarán las personas que prefieren su propia satisfacción a la complacencia de Dios.” El emisario de Ibn Ziad dijo al Imam (P): Oh Aba Abdil-lah! ¿No vas a contestar la carta de Ibn Ziad? El Imam Husain (P) respondió: “Su respuesta es el doloroso castigo de Dios que le alcanzará muy pronto.” El emisario regresó donde Ibn Ziad y le transmitió las palabras del Imam (P). Entonces, Ibn Ziad ordenó preparar un ejército para luchar contra el Imam (P). [50]

Llegada de ‘Umar Ibn Saad a Karbalá

Un día después de la entrada del Imam Husain (P) a Karbalá, es decir el tercer día del mes de Muharram, ‘Umar Ibn Saad llegó a Karbalá junto a cuatro mil soldados.

Anteriormente, Ubaidul-lah Ibn Ziad había asignado a ‘Umar Ibn Saad para comandar un ejército de 4000 mil soldados, para que fueran a la ciudad de Rey y luchasen contra aquellos que habían conquistado la ciudad. Ibn Ziad le había prometido a ‘Umar Ibn Saad la gobernación de la ciudad de Rey. El ejército de ‘Umar Ibn Saad salió de Kufah y acampó fuera de la ciudad. Cuando Ibn Ziad se enteró de la partida del Imam Husain (P) hacia Kufah, ordenó a ‘Umar Ibn Saad que primero luchase contra Husain (P) y luego de finalizar esta cuestión, fuera a Rey. ‘Umar Ibn Saad al principio no quería aceptar esta orden y pidió a Ibn Ziad que lo eximiera de esta lucha. Pero, Ibn Ziad le dijo que si persistía en negarse a luchar contra Husain (P), no le daría la gobernación de Rey. [51]Tras la insistencia de Ibn Ziad, ‘Umar Ibn Saad aceptó su propuesta y partió hacia Karbalá junto a 4000 soldados. [52]

Los mensajes entre el Imam Husain (P) y ‘Umar Ibn Saad

‘Umar Ibn Saad, en su llegada a Karbalá, decidió enviar a un emisario hacia el Imam Husain (P) para que le preguntase el por qué de su partida hacia Kufah. Él ofreció esta tarea a los líderes de Kufah quienes habían invitado al Imam (P), pero la mayoría de ellos rechazaron preguntarle. Finalmente, Kasir Ibn Abdil-lah fue designado para entregar este mensaje al Imam (P). Sin embargo, cuando Kasir llegó cerca del campamento del Imam (P), uno de los compañeros del Imam (P) llamado Abu Sumamah Sa’idi no le permitió visitar al Imam (P) estando armado, y entonces Kasir regresó sin obtener logro alguno. En consecuencia, ‘Umar Ibn Saad envió a otro emisario ante el Imam (P), y esta vez el Imam Husain (P) envió la siguiente respuesta al mensaje de ‘Umar Ibn Saad: “Los habitantes de vuestra ciudad me han escrito cartas invitándome a venir aquí. Si ahora no me quieren, voy a regresar.”[53]

‘Umar Ibn Saad se alegró al ver la respuesta del Imam (P) e inmediatamente escribió una carta para Ubaidul-lah Ibn Ziad informándole sobre ello. Pero, en la respuesta de ‘Umar Ibn Saad, Ibn Ziad solicitó del Imam Husain (P) y sus compañeros el juramento de lealtad a Yazid. [54]

Los esfuerzos de Ibn Ziad aumentar su tropa a Karbalá

Después de que el Imam Husain (P) se instaló en Karbalá, Ibn Ziad reunió respectivamente a la gente de Kufah en la Mezquita de Kufah y repartió los premios enviados por Yazid (que fueron más de 4000 dinares) entre sus líderes; y los animó a unirse al ejército de ‘Umar Ibn Saad y a luchar contra el Imam Husain (P).[55]

Ibn Ziad designó a ‘Amr Ibn Hurais como el alguacil de Kufah, e invocó a Hasin Ibn Tamim que volviera de Qadisiah a Kufah junto a 4000 de sus soldados. También envió a varias personas como Muhammad Ibn Ash’as entre la gente de Kufah para que buscasen y reclutasen nuevos mercenarios de entre ellos. Incluso, a fin de amenazar a la gente, ordenó decapitar a un hombre sirio quien había negado a unirse al ejército. Así la gente se unió al ejército de Ibn Ziad, uno tras otro. [56]

Así mismo, Shimr Ibn Zil-Yushan fue el primer comandante del ejército de Ibn Ziad que se unió a ‘Umar Ibn Saad. Luego de él, otros comandantes de Ibn Ziad como Zaid Ibn Rakab junto a dos mil soldados, Hasin Ibn Numair con cuatro mil soldados, Musab Mazini con tres mil soldados, Hasin IbnTamim con dos mil soldados, Nasr Ibn Harbah con dos mil soldados, Shabas Ibn Rib’i con mil soldados, Hayyar Ibn Abyar con mil soldados, Muhammad Ibn Ash’as con mil soldados se unieron al ejército de ‘Umar Ibn Saad. Cada día, Ubaidul-lah Ibn Ziad enviaba más tropas a Karbalá hasta llegar a contar el sexto día del mes de Muharram con un ejército superior a los 20 mil soldados.[57]

El esfuerzo de Habib Ibn Mazahir para atraer más ayudantes

Cuando el masivo ejército del enemigo se reunió en Karbalá, un compañero del Imam Husain (P) llamado Habib Ibn Mazahir quien se encontraba preocupado por el escaso número de los compañeros del Imam (P), se dirigió a la tribu de los Bani Asad para solicitarles ayuda para el nieto del Mensajero de Dios (PBD).

Es así; que los miembros de Bani Asad decidieron acompañar al Imam (P) y entonces siguieron a Habib Ibn Mazahir. Por la noche, ellos estaban en camino hacia Karbalá cuando un comandante del enemigo llamado Azraq Ibn Harb junto a 4000 soldados bloquearon su vía cerca al Éufrates. Suscitado este suceso, hubo un conflicto entre las dos partes hasta que los miembros de Bani Asad decidieron regresar a su tribu y así, Habib Ibn Mazahir volvió solo hacia el campamento del Imam (P).

El séptimo día de Muharram, sin agua para beber

El séptimo día del mes de Muharram del año 61 de la hégira lunar, llegó una carta de Ibn Ziad para Umar Ibn Saad donde le dice: “Oh hijo de Saad, impide la unión entre Husain (P) y el agua del Éufrates y sujétate fuerte en esta misión que no beban ni una gota de agua”. ‘Umar Ibn Saad, dando cumplimiento a la orden recibida, envió a 500 jinetes para proteger el río y evitar que tomaran agua. [58]

Transcurridas las horas, predominó la sed para el Imam (P) y sus compañeros, el Imam Husain (P) llamó a su hermano Abbas (P) y envió por la noche a treinta jinetes acompañados de veinte personas por la noche en busca de agua. El honorable Abbas (P) con la ayuda de estas personas logró romper el asedio del Éufrates a pesar del control. Sin embargo, algunos lograron llenar los recipientes de agua y ninguno de los compañeros del Imam (P) fue asesinado; es así como el honorable Abbas (P) trajo el agua a las carpas de campaña de Ahlul-Bait (P).[59]

Últimos debates entre el Imam Husain (P) y ‘Umar Ibn Saad

Después de que el ejército de ‘Umar Ibn Saad fue desplegado en Karbalá, el Imam Husain (P) envió a un emisario ante ‘Umar Ibn Saad para que le avisara sobre su deseo de reunirse con él en un lugar entre los dos campamentos. Una vez confirmado el encuentro, por la noche del mismo día, el Imam (P) y ‘Umar Ibn Saad, cada uno acompañado con 20 jinetes llegaron al lugar de la cita. El Imam Husain (P) pidió a sus compañeros que se alejasen salvo su hermano Abbas (P) y su hijo Alí Akbar. Igualmente ‘Umar Ibn Saad ordenó lo mismo y sólo su hijo y su esclavo se quedaron a su lado. En esta visita, el Imam Husain (P) le dijo a ‘Umar Ibn Saad que cambiase su opinión e hiciera lo que es mejor para su religión y para su vida.[60]
‘Umar Ibn Saad que deseaba obtener la Gobernación de Rey no aceptó la propuesta del Imam (P). Entonces el Imam Husain (P) le dijo: “Que Dios te aniquile y no te perdone en el Día de Resurrección. Espero que ni siquiera tomes nada del trigo de Rey.”[61]
El Imam Husain (P) y ‘Umar Ibn Saad tuvieron varias conversaciones entre los dos, y después de estas conversaciones, ‘Umar Ibn Saad envió una carta a Ibn Ziad, donde le escribió: “Husain Ibn Alí está de acuerdo en volver por donde ha venido o a cualquier otro lugar de los territorios islámicos, y ser como cualquier musulmán en cuanto de los derechos y obligaciones. Esta es la mejor solución para ti y para toda la comunidad.”[62]
Cuando Ibn Ziad leyó esta carta, dijo: “Ciertamente, esta es la decisión de un hombre quien quiere la bondad de su comunidad’. Ibn Ziad iba a aceptar esta propuesta cuando Shimr Ibn Zil-Yushan lo interrumpió, motivándolo a rehusarse a tal aceptación.
Ibn Ziad inmediatamente escribió una carta a ‘Umar Ibn Saad y la envió con Shimr y le dijo: Lleva esta carta a ‘Umar Ibn Saad y dile: “Si Husain y sus compañeros aceptan someterse ante mi mandato, déjalos vivos y envíamelos; si no, lucha contra ellos y mátalos.”Si ‘Umar Ibn Saad acepta luchar contra ellos, tú debes obedecerlo, pero en caso de su negativa a luchar, tú serás el comandante del ejército en su lugar; entonces tendrás que luchar contra Husain y también decapitar a ‘Umar Ibn Saad y enviarme su cabeza.”[63]
En la carta, Ibn Ziad escribió lo siguiente a ‘Umar Ibn Saad:
“Yo no te he enviado donde Husain a lograr un acuerdo con él, ni a prometerle indulto alguno para garantizar su vida, ni a interceder por él ante mí. Así que, mira que si Husain y sus compañeros se someten a mi autoridad y se rinden, envíamelos en paz. Pero en caso de su negativa, marcha contra ellos, atácalos, y rompe sus cuerpos en pedazos, ya que ellos merecen eso. Cuando Husain esté muerto, pisotea su cuerpo con los caballos y haz que su pecho y su espalda sean pisoteados debajo de ellos; ya que él es un rebelde desobediente. Aunque yo sé que esto no le hará daño después de su muerte; pero yo me he prometido a mí mismo pisotear su cuerpo después de haberlo matado. Pues, si tú cumples esta orden, nosotros te daremos la recompensa que mereces por tu obediencia. Si te niegas, entonces retírate del comando de nuestro ejército y deja el ejército al mando de Shimr Ibn Zil-Yushan; ya que nosotros le hemos dado nuestra autoridad.”[64]

Llegada de Shimr a Karbalá

En el noveno día del mes de Muharram del año 61 de la hégira, Shimr Ibn Zil-Yushan llegó a Karbalá y entregó la carta de Ibn Ziad a ‘Umar Ibn Saad. ‘Umar Ibn Saad, después de leer la carta dijo a Shimr: “Yo mismo llevo a cabo esta misión.”[65]

Salvoconducto para los hijos de Ummul Banin

Por la tarde del noveno día del mes de Muharram, Shimr Ibn Zil-Yushan se acercó al campamento del Imam Husain (P) y exclamó: ¿Dónde están mis sobrinos Abdul-lah, Ya´far, Usman y Abbas? (estas cuatro personas eran hijos de Ummul Banin de la tribu de Bani Kilab, y también Shimr era de la misma tribu y por eso los llamó como sus sobrinos). Luego dijo: Oh, hijos de mi hermana, retírense sin miedo del lado de Husain (P) y obedezcan el mando de Yazid. He traído un salvoconducto para garantizar vuestra seguridad.
El honorable Abbas (P) respondió: “Ay de ti y del salvoconducto que has traído; ¿nos invitas a dejar la obediencia de nuestro señor (Husain) la paz sea con él y obedecer a los malditos? ¿Nos das este salvoconducto mientras el hijo del Enviado de Dios (PBD) está en peligro?”
Shimr se enfureció y regresó al campamento y el ejército de ‘Umar Ibn Saad se preparó para invadir la caravana del Imam Husain (P) por la noche del noveno día de Muharram.[66]

Suceso de Ashûra

Por fin, Ubaidul-lah Ibn Ziad logró dominar la ciudad de Kufah utilizando varios trucos y amenazas. Luego envió a sus soldados a Karbalá y rodeó la caravana del Imam Husain (P), logrando martirizarlos. Después del martirio del Imam (P), capturó a su familia y escribió una carta para Yazid dándole las noticias del asesinato del Imam Husain (P). Yazid le respondió en otra carta y le ordenó enviar a los cautivos a Damasco.[67]

Notas

  1. Ibn Saad, Al-Tabaqat al-Kubra, Jamisah 1, pág. 442; Ahmad Ibn Yahya al-Balazari, Ansāb al-Ashrāf, tomo. 3, pág. 155; Shaij Mufid, Al-Irshād, tomo. 2, pág. 32
  2. Abu Mujannaf, Maqtal Al-Husain, pág. 3; Muhammad Ibn Yarir al-Tabari, Tārij al-Umam wa al-Muluk, tomo. 5, pág. 338; Ibn A’sam al-Kufi, Al-Futuh, tomo. 5, pág. 9-19; Al-Muwaffaq Ibn Ahmad al-Jarazmi, Maqtal al-Husain, tomo. 1, pág. 180; Ibn Asir, Al-Kāmill fi al-Tārij, tomo. 4, pág. 14
  3. Shaij Saduq, Al-Amāli, pág. 152; Ibn A’sam, pág. 18; Al-Jarazmi, pág. 185
  4. Abu Mujannaf, Ibíd. pág. 5; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 33; Ibn A’sam, Maqtal al-Husain, Ibíd. pág. 1
  5. Ahmad Ibn Yahya al-Belazari, Ansāb al-Ashraf, tomo. 3, pág. 160
  6. Ibn A’sam, Ibíd. pág. 19-20; Al-Jarazmi, Ibíd. pág. 187
  7. Ibn A’sam, Ibíd. pág. 21; Al-Jarazmi, Ibíd. pág. 188-189
  8. Al-Belazari, Ibíd. pág. 160; Al-Tabari, Ibíd. pág. 341; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 34: Ibn A’sam, Ibíd. pág. 69
  9. Abu Hanifah Ahmad Ibn Dawud al-Dinawari, Al-Ajbār al-Tiwāl, pág. 228; Al-Tabari, Ibíd. pág. 341; Ibn Asir, Ibíd. pág. 16
  10. Ibn A’sam, Ibíd. pág. 22; Al-Jarazmi, Ibíd. pág. 189
  11. Al-Tabari, Ibíd. pág. 156; Ibn A’sam, Ibíd. pág. 23; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 36
  12. Al-Belazari, Ibíd. pág. 156; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 36; Ibn Asir, Ibíd. pág. 20, Al-Muwaffaq Ibn Ahmad Jarazmi, Maqtal al-Husain, tomo. 1, pág. 190
  13. Al-Belazari, Ibíd. pág. 157-158; Ibn A’sam, Ibíd. pág. 27-28; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 36-37; Ibn Asir, Ibíd. pág. 30
  14. Al-Belazari, Ibíd. pág. 158; Al-Tabari, Ibíd. pág. 353; Ibn A’sam, Ibíd. pág. 29, Shaij Mufid, Ibíd. pág. 38
  15. Al-Tabari, Ibíd. pág. 353; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 38; Al-Belazari, Ibíd. pág. 158-159; Ibn A’sam, Maqtal al-Husain, pág. 37-38
  16. Sayyed ibn Tawus, Al-Luhuf, pág. 24
  17. Ibn A’sam, Al-Futuh, pág. 37; Al-Tabari, Ibíd. pág. 353; Ahmad Ibn Abi Ya’qub al-Ya’qubi, Tārij al-Ya’qubi, tomo. 2, pág. 241; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 38
  18. Al-Tabari, Ibíd. pág. 353; Ibn Asir, Ibíd. pág. 21
  19. Ibn Saad, Al-Tabāqat al-Kubra, Jamsah 1, pág. 459; Al-Tabari, Ibíd. tomo. 5, pág, 375; Al-Dinawari, Ibíd. pág. 243; Ibn Asir, Ibíd. tomo, 4, pág. 33
  20. Al-Dinawari, Ibíd. pág. 232; Al-Tabari, Ibíd. pág. 348; Miskawaih, Ibíd. tomo. 2, pág. 41; Abdurahman Ibn Ali Ibn Al-Yauzi, Al-Munazzam fi al-Tārij al-Umam wa al-Muluk, tomo. 5, pág. 325
  21. Al-Dinawari, Ibíd. pág. 243; Al-Tabari, Ibíd. pág. 375; Ibn Asir, Ibíd. tomo, 4, pág. 33
  22. Al-Tabari, Ibíd. pág. 348-349; Ibn A’sam, Al-Futuh, Ibíd. pág. 44; Miskawaih, Ibíd. pág. 45-46; Al-Jarazmi, Ibíd. pág. 203-204
  23. Al-Dinawari, Ibíd. pág. 239; Tabari, Ibíd. pág. 350; Ibn Asir, Ibíd. pág. 31; Al-Jarazmi, Ibíd. pág. 206-207
  24. Al-Dinawari, Ibíd. pág. 239; Tabari, Ibíd. pág. 350; Miskawaih, Ibíd. tomo. 2, pág. 49
  25. Al-Tabari, Ibíd. pág. 372-373; Miskawaih, Ibíd. tomo. 2, pág. 51-52; Ibn Asir, Ibíd. pág. 32
  26. Ibn A’sam, Al-Futuh, Ibíd. pág. 54-55; Ibn ‘Abdi Rabbih, Al-‘Aqd al-Farid, tomo, 5, pág. 127
  27. Muruy al-Zahab, Ibíd. tomo. 3, pág. 54
  28. Al-Dinawari, Ibíd. pág. 247-248
  29. Al-Kufi, Ibn A’sam, Al-Futuh, tomo. 5, pág. 69; Al-Jarazmi, Ibíd. pág. 220; Ali Ibn Isa Erbili, Kashf al-Qommah, tomo. 2, pág. 43: Ibn Saad, Al-Tabaqāt al-Kubra,
  30. Abu Hanifah Ahmad Ibn Dawud al-Dinawari, Al-Ajbār al-Tiwal, pág. 244; Al-Belazari, Ibíd. pág. 164, Al-Tabari, Ibíd. pág. 385
  31. Al-Belazari, Ibíd. tomo. 3, pág. 167; Al-Tabari, Ibíd. tomo. 3, pág. 405; Miskawaih, Ibíd. tomo. 2, pág. 60
  32. Al-Belazari, Ibíd. tomo. 3, pág. 168-169, Al-Tabari, Ibíd. pág. 398; Ibn Asir, Ibíd. tomo. 4, pág. 42
  33. Al-Belazari, Ibíd. tomo. 3, pág. 169; Al-Tabari, Ibíd. pág. 398; Ibn Asir, Ibíd. pág. 43
  34. Al-Tabari, Ibíd. pág. 357; Ibn Asir, Ibíd. tomo. 8, pág. 157-158
  35. Al-Tabari, Ibíd. pág. 358; Al-Kufi, Al-Futuh, Ibíd. tomo. 5, pág. 37
  36. Al-Tabari, Ibíd. tomo, 5, pág. 401; Miskawaih, Ibíd. tomo. 2, pág. 62
  37. Al-Tabari, Ibíd. pág. 401-402; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 78-79, Ibn A’tsim al-Kufi, Al-Futuh, tomo. 5, pág. 76; Miskawaih, Ibíd. pág. 62; Ibn Asir, Ibíd. pág. 47
  38. Al-Tabari, Ibíd. pág. 401-402; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 78-79, Ibn A’tsim al-Kufi, Al-Futuh, tomo. 5, pág. 76; Miskawaih, Ibíd. pág. 62; Ibn Asir, Ibíd. pág. 47
  39. Al-Tabari, Ibíd. pág. 402-403; Shaij Mufid, tomo. 2, pág. 81; Miskawaih, Ibíd. pág. 64; Ibn Asir, Ibíd. pág. 48
  40. Al-Tabari, Ibíd. pág. 408; Ibn Miskawaih, Ibíd. pág. 67; Ibn Asir, Ibíd. pág. 51
  41. Al-Hamawi, Yaqut, tomo. 4, pág. 183
  42. Al-Tabari, Ibíd. pág. 409; Miskawaih, Ibíd. pág. 68; Ibn Asir, Ibíd. pág. 52
  43. Abdul Razzaq al-Musawi al-Muqram, Maqtal al-Husain, pág. 192
  44. Ibn A’sam al-Kufi, Al-Futuh, tomo. 5, pág. 83; Shaij Mufid, Al-Irshād, tomo. 2, pág. 84; Muhammad Ibn Yarir al-Tabari, Tārij al-Umam wa al-Muluk (Tārij Tabari), tomo. 5, pág. 409; Abu Ali Musa Miskawaih, Tayarib al-Umam, tomo. 2, pág. 68; Ali Ibn Abil Kiram Ibn Asir, Al-Kāmil fi al-Tārij, pág. 52; Ibn Shahr Ashub, Manāqib Ali Abi Tālib As, tomo. 4, pág. 96
  45. Abu Hanifah, Ahmad Ibn Dawud al-Dinawari, Al-Ajbār al-Tiwāl, pág. 53
  46. Abdul Razzaq al-Musawi al-Muqram, Maqtal al-Husain, pág. 192
  47. Sayyed Ibn Tawus, Al-Luhuf ‘ala Qatla al-Tufuf, pág. 68; Erbili, Ibíd. tomo. 2, pág. 47; Ibn Shahr Ashub, Ibíd. tomo. 4, pág. 97
  48. Al-Musawi al-Muqram, Ibíd. pág. 193
  49. Ibíd., pág. 196
  50. Ibn A’sam, Ibíd. pág. 85; Al-Jarazmi, Ibíd. tomo. 1, pág. 239; Ibn Shahr Ashub, Manāqib Ali Abi Tālib As, tomo. 4, pág. 98
  51. Al-Tabari, Ibíd. pág. 410; Ibn A’sam, Al-Jarazmi, Ibíd. pág. 239-240
  52. Al-Dinawari, Ibíd. pág. 253; Al-Belazari, Ibíd. tomo. 3, pág. 176; Al-Tabari, Ibíd. pág. 409
  53. Al-Dinawari, Ibíd. pág. 253-254; Al-Tabari, Ibíd. pág. 411; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 85-86
  54. Al-Tabari, Ibíd. pág. 411; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 86
  55. Ahmad Ibn Yahya al-Belazari, Ansāb al-Ashrāf, tomo. 3, pág. 178; Ibn A’sam al-Kufi, Al-Futuh, tomo. 5, pág. 89; Al-Muwaffaq Ibn Ahmad al-Jarazmi, Maqtal al-Husain, tomo. 1, pág. 242
  56. Abu Hanifah Ibn Dawud al-Dinawari, Al-Ajbār al-Tiwāl, pág. 254-255; Al-Belazari, Ibíd. pág. 179
  57. Ibn A’sam, Ibíd. pág. 90; Al-Jarazmi, Ibíd. pág. 242-243; Sayyed Ibn Tawus, Al-Luhuf, pág 85; Hil-li, Ibn Nama, Musir al-Ahzān, pág. 50
  58. Abu Hanifah Ahmad Ibn Dawud al-Dinawari, Al-Ajbār al-Tiwāl, pág. 255; Ahmad Ibn Yahya al-Belazari, Ansāb al-Ashrāf, tomo. 3, pág. 180; Muhammad Yarir al-Tabari, Tārij al-Umam wa al-Muluk (Tārij Tabari), tomo. 5, pág. 412; Shaij Mufid, Al-Irshād, tomo, 2, pág. 86
  59. Al-Belazari, Ibíd. pág. 181; Al-Tabari, Ibíd. pág. 412-413; Abul Faray Isfahani, Maqātal al-Tālibin, pág. 117-118; Al-Muwaffaq Ibn Ahmad al-Jarazmi, Maqtal al-Husain, tomo. 1, pág. 244
  60. Al-Tabari, Ibíd. pág. 413; Ibn A’sam al-Kufi, Al-Futuh, tomo. 5, pág. 92-93; Abu Ali Miskawaih, Al-Jarazmi, Ibíd. pág. 245
  61. Al-Jarazmi, Ibíd. pág. 245, pág. 71-72.
  62. Al-Tabari, Ibíd. pág. 414; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 87; Miskawaih, Ibíd. pág. 71; Ibn Asir, Ibíd. pág. 55
  63. Al-Belazari, Ibíd. pág. 182; Al-Tabari, Ibíd. pág. 414; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 89; Miskawaih, Ibíd. pág. 71-72; Ibn Asir, Ibíd. pág. 55
  64. Al-Baldzari, Ibíd. pág. 183; Al-Tabari, Ibíd. pág. 414; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 89; Miskawaih, Ibíd. pág. 71-72; Ibn Asir, Ibíd. pág. 55
  65. Al-Belazari, Ibíd. pág. 183; Al-Tabari, Ibíd. pág. 415; Shaij Mufid, Ibíd. pág. 89; Miskawaih, Ibíd. pág. 73; Ibn Asir, Ibíd. pág. 56
  66. Al-Belazari, Ibíd. pág. 184; Al-Tabari, Ibíd. pág. 416; Shaij Mufid, ibíd. pág. 89; Al-Jarazmi, Ibíd. pág. 249; Tabarsi, tomo. 1, 454
  67. Al-Tabari, Ibíd. pág. 463; Ibn Asir, Ibíd. pág. 84

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Véase también

Imam Husain (P)
Suceso de Ashûra
Día de Ashûra
Día de Tasu’a
Abbas Ibn Alí (P)
Karbalá
Día de Arba’ín