Oración colectiva

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Oración colectiva en el Santuario del Imam Rida (P)

La oración colectiva (árabe: صلاة الجماعة) es uno de los actos más importantes y recomendables en el Islam, y uno de los más grandes símbolos islámicos. Las narraciones islámicas han hecho mucho hincapié en la realización de la oración en forma colectiva; especialmente para aquellos que viven cerca de una Mezquita. Se ha mencionado en una narración, que la recompensa para cada ciclo de la oración colectiva aumenta por cada orante que se une a la misma. Si el número de los orantes en una oración colectiva fuera mayor a 10 personas, nadie puede calcular las recompensas para un ciclo de esta oración.
Según los registros históricos, la primera oración colectiva fue realizada por el Profeta Muhammad (PBD) y el Imam Alí (P).

Importancia de la oración colectiva

En el Sagrado Corán, hay aleyas que recomiendan realizar la oración en forma colectiva. Por ejemplo, hay una aleya que dice:

“Haced la oración, dad la limosna obligatoria e inclinaos con los que se inclinan.”(Corán, 2: 43)

En esta aleya, la “inclinación con los que se inclinan” es una expresión que se refiere a la oración colectiva.
Según las narraciones islámicas, es muy desaconsejable abandonar la oración colectiva sin una excusa válida. De acuerdo con algunos hadices, quien menosprecia la oración colectiva es como si hubiera menospreciado a Dios. [1]
También, hay un hadiz que dice que la recompensa para cada ciclo de la oración colectiva aumenta por cada orante que se une a la misma;[2] es decir, si una persona se une al imam de la oración colectiva, la recompensa de cada ciclo de la oración será 150 veces más y si fueran tres personas, la recompensa será 600 veces más que la de la oración en forma individual. Si el número de los orantes en una oración colectiva fuera mayor a 10 personas, nadie puede calcular las recompensas para un ciclo de esta oración; excepto Dios.[3]
En algunas narraciones una sola oración colectiva es considerada mejor que 40 años de oración en forma individual. [4]

Historia

La primera oración colectiva en el Islam fue realizada por el Profeta Muhammad (PBD) con la participación del Imam Alí (P).[5] La honorable Señora Jadiya (P) fue la primera mujer musulmana quien asistió a una oración colectiva. [6]

Cómo realizar la oración en forma colectiva

En la oración colectiva, el Imam (el que dirige la oración) recita la Sura al-Fatiha con otra Sura en los dos primeros ciclos, en nombre de las personas que lo siguen en la oración, y los orantes no necesitan recitar las Suras, pero deben recitar otras partes de la oración en voz baja; mientras que siguen al Imam en los movimientos y acciones de la oración. El orante no debe adelantarse al Imam en la realización de las partes de la oración, como la inclinación y la prosternación, sino que debe realizarlas poco después de que el Imam comienza a realizarlas.

Condiciones de la oración colectiva

  1. No debe haber ninguna barrera entre el Imam y los orantes.
  2. El lugar donde reza el Imam no debe ser más alto que el lugar donde rezan los orantes.
  3. No debe haber mucha distancia entre el Imam y los orantes.
  4. Los orantes no deben pararse más adelante que el Imam.
  5. No está permitido realizar en forma colectiva ninguna oración recomendable, a excepción de la oración de la lluvia (que se realiza para solicitar lluvia), la oración del Eid al-Fitr y la del Eid al-Adha. Es de hacer notar; que las últimas dos oraciones son recomendables durante la época de la ocultación del Imam Mahdi (P).

Requisitos del Imam para dirigir la oración colectiva

En la jurisprudencia islámica, el que dirige la oración colectiva se denomina “Imam de la oración”, es de hacer notar; que el término Imam en este sentido significa “Líder” y no se refiere a los Imames Infalibles (P).
El Imam de la oración colectiva debe ser adulto, de sano juicio, justo, de legítimo nacimiento, shiíta (seguidor de los doce Imames infalibles (P)) y debe recitar la oración en forma correcta. Además, si los orantes son hombres, el Imam también debe ser un hombre. Según las fatwas de algunos sabios jurisprudentes (Marya’), si todas las orantes son mujeres, la oración colectiva puede ser dirigida por una mujer.
Los Sabios Islámicos han hecho mucho hincapié en que el Imam de la oración colectiva debe ser justo. La justicia aquí se refiere a un estado de temor a Dios, que impida al hombre cometer los pecados graves o repetir los pecados menores.

Los protocolos y acciones recomendables en la oración colectiva

Es recomendable, observar las siguientes acciones en la oración colectiva:

  • Es recomendable para los orantes que asisten a la oración colectiva vestirse con ropas respetables, perfumarse y no tener mal aliento para que los otros orantes no se molesten.
  • Es recomendable, que las filas de la oración colectiva estén ordenadas y que los hombros de los orantes estén adyacentes entre sí.
  • El Imam debe tomar en cuenta el estado de los orantes que son más débiles (por ejemplo los ancianos); y no debe apresurarse en la realización de los actos de la oración, para que todos los orantes, incluso los débiles puedan alcanzarlo. El Imam no debe prolongar la Inclinación, la prosternación o el Qunut, salvo cuando esté seguro que todos los orantes pueden soportar la demora.
  • Es recomendable, que el Imam de la oración colectiva recite en voz alta la Sura al-Fâtiha y la otra Sura con el fin de que todos puedan oírlo, pero no deberá elevar demasiado la voz. Es de hacer notar; que el Imam debe recitar estas Suras en voz baja en las oraciones del Mediodía y de la Tarde.

Efectos positivos de la oración colectiva

Algunos de los efectos y resultados más importantes de la oración colectiva son:

  • La manifestación de la fe y la sinceridad,
  • El alejamiento de la hipocresía,
  • La complacencia de Dios y Sus ángeles,
  • El perdón de los pecados,
  • La recompensa en el Paraíso,
  • El poder interceder ante Dios para los demás,
  • La demostración de la grandeza de la religión,
  • El miedo en el corazón de los enemigos y la tranquilidad para los creyentes,
  • El desarrollo de la cultura islámica en la comunidad,
  • El fortalecer el espíritu de unidad entre los musulmanes,
  • El aprender los conocimientos islámicos, la piedad, la justicia.
  • La compañía de los justos.

Notas

  1. Man la Yahzuruhul Faqih, tomo 1, pág. 377
  2. Kanz al-‘Ummal, tomo 8, pág. 258
  3. Mustadrak al-Wasa’il, tomo 1, pág. 487
  4. Mustadrak al-Wasa’il, tomo 1, pág. 488
  5. Biharul Anwar, tomo 85, pág. 3
  6. ’Usd al-Gabbah, tomo 3, pág. 414