Batalla de Ahzab

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Batalla de Ahzab
Fecha 10 del mes de Shawwal del quinto año de la hégira
Lugar Medina
Motivo Conspiración de los judíos de la Banu Nazir
Resultado Triunfo de los musulmanes
Oponentes Musulmanes | Politeístas de La Meca aliados con las tribus judías
Comandantes el Profeta Muhammad (PBD) | Abu Sufian
Perdidas 6 musulmanes martirizados

La batalla de Ahzab (غزوة الأحزاب) también conocida como la batalla de Jandag (en español: batalla de la zanja) es una de las batallas del Profeta Muhammad (PBD) que tuvo lugar en el quinto año de la Hégira. Esta batalla se suscitó debido a la conspiración de los judíos de la Banu Nazir, donde los politeístas de Quraish se aliaron con otras tribus oponentes a los musulmanes con el fin de erradicar el Islam. Es de hacer notar, que el número de los soldados del ejército de los incrédulos era de 10.000 soldados y el ejército musulmán contaba con tan sólo 3.000. La tribu de Banu Quraizah a pesar de que había prometido quedarse neutral en caso de ocurrir una guerra en Medina; rompió su tratado con los musulmanes y se unió al campo de los enemigos del Islam. Sin embargo; para defender la ciudad de Medina y repeler el ataque de los enemigos, los musulmanes, de acuerdo con la propuesta de Salman Farsi, cavaron una zanja alrededor de Medina. La guerra se terminó con el triunfo de los musulmanes y el ejército de los incrédulos tuvo que retirarse.
Durante la batalla, Amr ibn Abduwad, un guerrero conocido por su gran valentía, logró atravesar la zanja junto con un grupo de guerreros, y empezó a desafiar a los musulmanes. Sin embargo, al principio, todos los musulmanes permanecieron en silencio y nadie se atrevió a luchar con él. En este instante, el Imam Alí (P) llegó y con el permiso del Profeta (PBD) avanzó hacia Amr para luchar contra él. Después de una lucha épica, el Imam (P) logró vencer a Amr y matarlo. Este suceso, tuvo un impacto muy positivo en la moral de los soldados musulmanes; lo que los llevó a triunfar sobre el enemigo. El Profeta (PBD) dijo al respecto: "El golpe de Alí (P) el día de la batalla de Ahzab era superior a la adoración de todos los humanos y genios".

Fecha del acontecimiento

La mayoría de los historiadores coinciden en que la fecha de su ocurrencia es el quinto año de la Hégira.[1] Sin embargo; hay diferentes puntos de vista sobre el mes en que esta guerra tuvo lugar. Algunas fuentes han escrito que fue durante el mes de Shawwal, [2] y algunas otras mencionan al mes de Dul Qa'dah.[3] En un hadiz, se ha dicho que el Profeta (PBD) se marchó para la guerra el día 10 de Shawwal, y volvió el primero del mes de Dul Qa'dah.[4]

Motivo de la guerra

Después de que el Profeta (PBD) exilió a la tribu de Banu Nazir por su traición contra los musulmanes, los judíos de Banu Nazir fueron a la fortaleza de Jaibar e instigaron a otros judíos para emprender una guerra contra los musulmanes. Esto pudo ser la causa principal de la guerra. Después de eso, algunos judíos de Banu Nazir y Banu Wa'il fueron a La Meca y negociaron con Abu Sufian y los politeístas de Quraish para crear una alianza contra el Profeta Muhammad (PBD). Abu Sufian aceptó su plan con los brazos abiertos, y muy pronto otras tribus como ‘Atfan y Banu Sulaim se unieron a esta alianza.[5]

El número del ejército musulmán y de los no musulmanes

La alianza de los no musulmanes contaba con 10.000 soldados.[6] Cuatro mil de ellos, junto con 300 caballos y 1.500 camellos eran de la tribu Quraish y sus aliados.[7] En algunas fuentes, se ha dicho que el número de ellos (Quraish, ‘Atfan, Sulaim, Asad, Ashya', Banu Quraizah, Banu Nazir y otros judíos) era de 24 mil personas.[8] La alianza de los judíos y los politeístas en esta guerra representa su determinación para erradicar el Islam. Es por eso; que el Profeta (PBD) dijo durante esta guerra: "Todo el Islam ya ha enfrentado a todo el politeísmo"[9]. Según los registros históricos, el ejército de los musulmanes en esta guerra contaba sólo con 3.000 soldados.[10]

La idea de cavar la zanja

Después de que un grupo de la tribu de Jaza’a informaron al Profeta (PBD) sobre el plan de los politeístas, él (PBD) se reunió con sus compañeros y consultó con ellos sobre si quedarse en Medina o salir de la ciudad. Entonces, Salman Farsi dijo: "Nosotros en Irán, cada vez que estábamos en peligro, por los jinetes de los enemigos excavábamos trincheras alrededor de nosotros". Cavar trincheras no era común entre los árabes hasta aquel entonces, y esta propuesta provocó un gran asombro entre ellos. La gente de Medina aceptó la sugerencia de Salman de excavar una trinchera y fue así que los musulmanes optaron por quedarse en la ciudad. [11]

Excavación de la zanja

El Profeta (PBD) ordenó a los musulmanes excavar la zanja delante de la montaña de Saal’.[12] Él (PBD) encargó a cada 10 personas excavar 40 codos (aproximadamente 18 metros) de la zanja.[13] El trabajo se había dividido en varias partes y cada tribu fue responsable de una de ellas. Con el fin de animar a los musulmanes, el Profeta mismo (PBD) contribuyó con el trabajo.[14]
Para excavar la zanja, los musulmanes tomaron como préstamo muchas herramientas tales como pala, pico, hacha, etc. de la tribu de la tribu de Banu Quraizah, quienes tuvieron un contrato con Profeta (PBD) en aquel entonces.[15] En el Sagrado Corán, existen aleyas acerca de los musulmanes que no paraban de trabajar en la zanja sin el permiso del Profeta (PBD); también hay aleyas acerca de los hipócritas que no se dedicaron al trabajo, y lo abandonaban sin el permiso del Profeta (PBD).[16]
Durante la excavación de la zanja, los musulmanes llegaron a una roca muy dura y el Profeta (PBD) la destruyó con tres golpes, y por cada golpe, predijo la noticia de las futuras conquistas de los musulmanes en Sham, Yemen e Irán.[17] La excavación de la zanja duró 6 días y muchos habitantes de la ciudad, incluso los niños y adolescentes participaron en ella.[18]

Traición de Banu Quraizah

El momento más difícil para los musulmanes, fue cuando ellos se informaron de que la tribu de Banu Quraizah, que había prometido estar imparcial en caso de guerra, rompió su tratado y apoyó a los politeístas. El Profeta (PBD) envió a Saad ibn Mu'az y Saad ibn Ubadah, los líderes de Ous y Jazray, respectivamente a la fortaleza de Banu Quraizah para asegurarse sobre la autenticidad de esta noticia. Los miembros de Banu Quraizah tuvieron el peor comportamiento con ellos, con las palabras más insultantes, y entonces, ellos volvieron ante el Profeta (PBD) y le informaron en secreto sobre la traición de Banu Quraizah.[19]

Momentos duros para los musulmanes

Los musulmanes estaban en una seria amenaza; por un lado estaban preocupados por sus familiares que estaban dentro de Medina, porque la ciudad no estaba a salvo del peligro de Banu Quraizah, y por otro lado tuvieron que enfrentarse con los guerreros del enemigo que pasaban la zanja de vez en cuando. El Sagrado Corán ha descrito el miedo de los musulmanes y su duda acerca de las promesas de Dios en la Sura al-Ahzab.[20] El miedo era tan profundo que Mu'attab Ibn Qushair, un hipócrita, dijo que Muhammad nos prometió la conquista de los palacios de Cosroes y César; pero ahora nadie se atreve a salir, incluso para hacer sus necesidades.[21]
Los musulmanes vigilaban la zanja, de día y de noche, soportando el frío y el hambre severa. En esta situación, algunos de los musulmanes como Banu Harisah pedían al Profeta (PBD) que les dejara abandonar la batalla, con la excusa de que sus casas estaban sin protección, y se encontraban preocupados por los posibles ataques o robos de los enemigos.[22] Mientras tanto, los líderes de los politeístas como Jalid Ibn Walid, 'Amr ibn ‘As, y Abu Sufian atacaban al ejército de los musulmanes.[23]
Para repeler el probable ataque nocturno de Banu Quraizah en el centro de Medina, el Profeta (PBD) envío a dos grupos de sus compañeros (500 personas) a Medina para vigilar y proteger las casas de los musulmanes; ya que los musulmanes en vez de preocuparse por los ataques en la línea de combate, estaban preocupados por sus familiares que se encontraban en la ciudad.[24]

Combate del Imam Alí (P) con ‘Amr ibn Abduwad

Durante la guerra, Amr ibn Abduwad, un prominente guerrero por su gran valentía, que la gente lo consideraba igual que mil guerreros en términos de su poder, saltó al otro lado de la zanja junto con algunos otros guerreros. Inmediatamente, el Imam Alí (P) y algunos otros musulmanes bloquearon su vía y no les dejaron avanzar. ‘Amr ibn Abduwad fue herido en la batalla de Badr, y ya estaba lo suficientemente listo para vengarse, y entonces empezó a desafiar a los musulmanes. A pesar de que el Imam Alí (P) se ofreció como voluntario para combatir con él, el Profeta (PBD) no lo permitió en primer lugar, esperando que alguien más se levantase para luchar contra él. Pero nadie se atrevió a luchar contra ‘Amr debido al miedo. Como esta condición se prolongó, ‘Amr anunció con orgullo que no hay nadie entre los musulmanes que pueda combatirlo. Finalmente, el Profeta (PBD) dio el permiso al Imam Alí (P), y el Imam (P) se preparó para comenzar el combate. El Profeta (PBD) puso su turbante en la cabeza del Imam Alí (P), le dio su espada a él y lo envió a la batalla. El Imam Alí (P) avanzó hacia ‘Amr y le dijo que aceptase el Islam o que abandonase el combate. ‘Amr rechazó ambas sugerencias, por lo tanto, un combate muy duro tuvo lugar entre ellos, en el que el Imam Alí (P) logró vencer a ‘Amr ibn Abduwad y matarlo con un golpe de espada.[25]

Narraciones proféticas sobre las virtudes del Imam Alí (P) en esta batalla

La valentía del Imam Alí (P) en el combate con ‘Amr ibn Abduwad tuvo una gran influencia en el triunfo del ejército del Islam sobre los infieles.[26] Al respecto, dijo el Profeta (PBD): "El golpe de Alí (P) el día de la batalla de Ahzab era superior a la adoración de todos los humanos y genios". En otro hadiz él afirmó: "El combate de Alí (P) con Amr es mejor que todas las buenas acciones de mi comunidad hasta el Día del Juicio[27]. Se ha narrado, que cuando el Imam Alí (P) avanzó hacia el campo de batalla para combatir con ‘Amr, el Profeta (PBD) dijo: "Todo el Islam se ha enfrentado a toda la incredulidad”.[28]

El triunfo de los musulmanes

Aparte del combate del Imam Alí (P) con ‘Amr que dio lugar a la derrota del enemigo, los historiadores se han referido a otros tres factores que ayudaron a los musulmanes a triunfar en esta batalla:
1. El conflicto entre los politeístas de Quraish y los líderes de Bani Quraizah. [29]
2. Como narra Waqidi, cuando el ejército de los no musulmanes llegó a Medina, los habitantes de la ciudad ya habían cosechado todas las plantaciones antes de un mes. Como resultado, la hierba restante en el suelo no era suficiente para los caballos del ejército de los no musulmanes. Se ha narrado, que sus camellos estaban a punto de morir por inanición y la tierra de Medina estaba totalmente seca por falta de lluvia. [30]
3. Las súplicas que hacía el Profeta (PBD), y la asistencia divina. El lunes, martes y miércoles, el Profeta (PBD) solicitó a Dios en la Mezquita al-Ahzab que derrotase a los grupos del enemigo. Finalmente, su súplica se cumplió el miércoles. En una fría noche de invierno, una fuerte tormenta destruyó las carpas de campaña de los enemigos y barrió sus pertenencias.[31] Esta ayuda divina es mencionada en las aleyas del Sagrado Corán.[32]

Las consecuencias de la derrota de los no musulmanes

La derrota y la retirada de los politeístas en la guerra de Ahzab debilitó a los enemigos del Islam; ya que después de esta batalla, ellos no lograron reorganizar su ejército para luchar contra los musulmanes. Por otro lado, este triunfo fortaleció el Gobierno Islámico en Medina. Tras la muerte de ‘Amr por la mano del Imam Alí (P) y después de la derrota de los politeístas, el Profeta del Islam (PBD) dijo: "Desde luego, nosotros luchamos contra ellos, y ellos no luchan contra nosotros”. De acuerdo con el dicho del Profeta (PBD), los musulmanes triunfaron sobre los politeístas hasta que lograron conquistar La Meca.[33]

Estadísticas

El asedio de Medina continuó 15 días. Durante este período, no sucedió una guerra total a excepción de algunos combates parciales y lanza de flechas. El Profeta (PBD) había asignado a Ibn Maktum como su representante en Medina.[34]
En esta batalla, los musulmanes tuvieron 6 mártires, y 8 personas fueron asesinadas de los no musulmanes. [35]

Mezquita al-Raya y Mezquita al-Fath

A unos 1.400 metros del Noroeste de la Mezquita del Profeta (PBD), hay una Mezquita conocida como Masyid al-Raya que está ubicada en el área desde el cual el Profeta (PBD) supervisaba la excavación de las trincheras. Se dice también, que la carpa de campaña del Profeta (PBD) estaba en el mismo lugar.[36]
Hay otra Mezquita a 700 metros de la Mezquita del Profeta (PBD) conocida como Masyid al-Fath o Masyid al-Ahzab que ha sido construida en el lugar donde el Profeta (PBD) suplicó y Dios le dio las albricias del triunfo sobre los politeístas.[37]

Notas

  1. Ibn Hisham, tomo 3, pág. 224;Tabari, tomo 2, pág. 564
  2. Ibn Hisham, tomo 3, pág. 224;Tabari, tomo 2, pág. 564
  3. Waqidi, tomo 2, pág. 440
  4. Ibn Habib, pág. 113
  5. Waqidi, tomo 2, págs. 441-442; Belazari, tomo 1, pág. 409
  6. Ibn Hisham, tomo 2, pág. 230; Ibn Saad, tomo 2, pág. 66
  7. Waqidi, tomo 2, pág. 443
  8. Mas’udi, pág. 250
  9. Tabarsi, tomo 1, pág. 381
  10. Waqidi, tomo 2, pág. 453; Ibn Saad, tomo 1, pág. 570
  11. Waqidi, tomo 2, pág. 445; Ibn Hisham, tomo 3, pág. 235; Belazari, tomo 1, págs. 409-410
  12. Belazari, tomo 1, pág. 410
  13. Tabari, tomo 2, pág. 568
  14. Ibn Hisham, tomo 3, pág. 226; Ibn Saad, tomo 2, págs. 66-71
  15. Waqidi, tomo 2, págs. 445-446
  16. Corán, Sura al-Nur: 62-63
  17. Ibn Hisham, tomo 3, pág. 230; Tabari, tomo 2, pág. 568-569
  18. Waqidi, tomo 2, págs. 453-454
  19. Waqidi, tomo 2, págs. 458-459; Tabari, tomo 2, págs. 571-572
  20. Corán, 33: 10-12
  21. Ya’qubi, tomo 2, pág. 51; Tabari, tomo 2, pág. 572
  22. Referirse al Corán, 33: 13; Waqidi, tomo 2, pág. 463; Ibn Habib, pág. 469
  23. Waqidi, tomo 2, pág. 67; Belazari, tomo 1, pág. 414
  24. Waqidi, tomo 2, págs. 460-468; Ibn Saad, tomo 2, pág. 67
  25. Waqidi, tomo 2, págs. 470-471; Ibn Hisham, tomo 3, pág. 234-237; Tabari, tomo 2, págs. 573-574
  26. Halabi, tomo 2, pág. 428
  27. Hakim Neishaburi, tomo 3, pág. 32
  28. Karayaki, tomo 1, pág. 297; Tabarsi, tomo 1, pág. 381, Ibn Abi al-Hadid, tomo 13, pág. 261
  29. Waqidi, tomo 2, págs. 480-482
  30. Waqidi, tomo 2, pág. 444
  31. Ibn Saad, tomo 2, págs. 73-74; Ibn Hisham, tomo 3, págs. 242-243
  32. Corán, 33: 9
  33. Sheij Mufid, tomo 1, págs. 105-106; Ibn asir, tomo 2, pág. 184
  34. Waqidi, tomo 2, pág. 441
  35. Waqidi, tomo 2, págs. 495-496; Ya’qubi, tomo 2, pág. 51
  36. Salehi Shami, tomo 3, pág. 277
  37. Waqidi, tomo 2, págs. 466 y 488; Ya’farian, pág. 236-244

Bibliografía

  • El Sagrado Corán
  • Belazari, Ansab al-Ashraf, Damasco, 1977.
  • Hakim Neishaburi, Muhammad, al-Mustadrak ala al-Sahihain, Beirut.
  • Halabi, Ali, al-Sirah al-Halabiah, Beirut, 2002.
  • Ibn Habib, al-Muhbar, Beirut, 1361 hégira solar.
  • Ibn Hisham, al-Sirah al-Nabawiah, Beirut.
  • Karayaki, Muhammad, Kanz al-Fawa’id, Beirut, 1985.
  • Salehi Shami, Muhammad, Subul al-Huda wa al-Rashad, Beirut, 1993.
  • Sheij Mufid, al-Irshad, Qom, 1413 hégira lunar.
  • Waqidi, Muhammad, Maqazi, Londres, 1966.