Pureza

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La Pureza (en árabe:الطهارة) es un término en la jurisprudencia islámica que se refiere a la pureza corporal que se obtiene a través de la purificación de cosas impuras, y también la pureza espiritual que se obtiene a través de la ablución o el baño completo.

La pureza corporal es necesaria cuando la persona quiere realizar ciertos actos de adoración como la oración o el Tawaf de la Kaaba. Para realizar estos actos, el cuerpo y la vestimenta de la persona deben estar limpios de impurezas. La impureza se elimina con el agua, y en algunos casos, con otras cosas como la tierra, el sol, entre otras.

La pureza espiritual no es obligatoria por sí misma. Sin embargo, esta se vuelve obligatoria para realizar algunos deberes religiosos como la oración y la circunvalación alrededor de la Kaaba, o para tocar las aleyas del Corán. La pureza espiritual se adquiere a través de la ablución, y en algunos casos, es obligatorio realizar el baño completo para obtener pureza espiritual.

En condiciones de emergencia, cuando no es posible realizar la ablución o el baño completo (por ejemplo debido a la falta de agua), se puede realizar Tayammum en lugar de ellos.

Importancia

El Islam ha otorgado gran importancia a la limpieza y la higiene hasta tal punto que leemos en el famoso hadiz del Santo Profeta (PBD):

“Dios ha construido los cimientos del Islam sobre la limpieza”[1]

En otro hadiz, el Profeta del Islam (PBD), ha sido citado diciendo:

“El Islam es la religión de limpieza, pues límpiense, porque nadie entrará al paraíso excepto las personas que son pulcras y limpias.”[2]

En el Corán, hay algunas aleyas que instruyen sobre la pureza del alma humana. Estas instrucciones se explican en forma de reglas de la ablución, el baño completo y el Tayammum. Al respeto, el versículo 4 de la Sura al-Muddazir dice:

“¡Oh, los que creéis! Cuando os pongáis en pie para la oración, lavad vuestra cara y vuestras manos hasta los codos y pasad la mano[3] por vuestras cabezas y por vuestros pies hasta los empeines. Y, si estáis impuros, purificaos y si estáis enfermos o de viaje o alguno de vosotros viene de hacer sus necesidades o habéis mantenido relaciones con las mujeres y no encontráis agua, purificaos con tierra pura, pasando las manos con ella por vuestros rostros y por vuestras manos. Dios no desea imponeros una carga, sino que quiere que os purifiquéis y completar Su favor sobre vosotros para que así, quizás, agradezcáis.”[4]

Una gran parte de las leyes de la oración se tratan de la limpieza corporal, ya que el orante generalmente realiza la ablución varias veces al día y la noche y en algunas ocasiones, debe lavarse todo el cuerpo con el Qusl. Por otro lado, antes del Qusl y la ablución, limpia todo el cuerpo de cualquier tipo de suciedad y contaminación. Desde este punto de vista, la oración ayuda a la higiene y limpieza de los creyentes. En una narración del Imam Rida (P) se ha narrado:

“La orden de la ablución se ha dado para el comienzo de la adoración para que los siervos de Dios estén puros cuando se paran a rezar frente a Dios, y para que obedezcan Sus mandamientos y se alejen de la contaminación y la impureza. Además, a través de la ablución, las huellas del sueño y el aburrimiento se eliminan del cuerpo de una persona y su corazón encuentra luz y pureza para levantarse en la presencia de Dios.”[5]

La pureza en la jurisprudencia islámica

En la jurisprudencia islámica, la pureza se clasifica en dos tipos:

  • La pureza corporal que se refiere a la limpieza y la eliminación de las cosas impuras del cuerpo, de la vestimenta, de los objetos y de los lugares.
  • La pureza espiritual, que se adquiere a través de la ablución o el baño completo, después de cometer ciertos actos que anulan la pureza.[6] La ablución se anula por actos como orinar, defecar, dormir, entre otros,[7] y el baño completo se realizar para la purificación de la eyaculación, la menstruación o después de las relaciones sexuales (el coito).

Los elementos impuros

En el Islam todas las cosas se consideran puras, a excepción de las cosas que esencialmente son impuras; es decir, no pueden ser purificadas. La mayoría de los sabios shiítas han considerado que los diez elementos impuros son los siguientes:

  • La orina
  • El excremento
  • El semen
  • El cadáver (la carroña)
  • La sangre
  • El perro
  • El cerdo
  • Los líquidos embriagantes
  • La cerveza
  • El incrédulo (el que no cree en Dios).[8]

Cuando un objeto puro tiene contacto con algo impuro se impurifica, a condición de que uno de ellos esté húmedo; pero si ambos están secos o la humedad es tan insignificante que no se puede trasmitir la impureza, el objeto impuro no impurifica el otro.[9] La impureza de las cosas impuras se puede quitar por medio de la purificación con cosas como el agua, la tierra y otros métodos de purificación.[10]

Circunstancias en las que es obligatorio mantener la pureza

Según las fatwas, la limpieza y purificación de los elementos impuros se vuelven obligatorias en los siguientes casos:

  • Para los miembros que se lavan en la ablución (antes de realizar la ablución),
  • Para el agua de la ablución y del baño completo,
  • Para los miembros sobre los cuales se pasa la mano en el Tayammum (si es posible),
  • Para la tierra con la que se realiza el Tayammum,
  • Para el lugar de postración
  • Para la ropa y el cuerpo del orante,
  • Para la ropa y el cuerpo de la persona que realiza el Tawaf.[11]

La pureza espiritual

La pureza espiritual se adquiere a través de la ablución o el baño completo. Hay ciertos actos que anulan la pureza espiritual, ya que para recuperarla, es necesario realizar la ablución, y en algunos caso, el baño completo.[12]
La ablución es un acto que consiste en lavar el rostro, los brazos y las manos, y pasar la mano mojada sobre la parte superior de la cabeza y la parte superior de los pies.
La ablución es obligatoria para los siguientes actos:

  • Para realizar las oraciones obligatorias, excepto la oración fúnebre.
  • Para la circunvalación obligatoria alrededor de la Kaaba.
  • Para tocar la escritura del Corán con alguna parte de su cuerpo.

El baño completo se vuelve obligatorio por varios factores: entre ellos:

  • Para la purificación de la eyaculación,
  • Para la purificación después del período menstrual
  • Después de las relaciones sexuales (el coito)
  • Para la purificación después de haber tocado el cadáver de un difunto.[13]

En condiciones de emergencia, cuando no es posible usar agua, se debe realizar el Tayammum en vez de realizar la ablución o el baño completo. Estas condiciones son las siguientes:

  • Cuando no es posible conseguir agua.
  • Cuando no hay la facilidad de extraer el agua.
  • Cuando el uso del agua perjudica al cuerpo.
  • Cuando la vida está en peligro por carencia de agua.
  • Cuando la cantidad de agua no es suficiente para la purificación y la ablución.
  • Si el agua o sus recipientes son ilícitos.
  • Cuando no hay tiempo para la ablución y la oración.[14]

Reglas relacionadas

Ciertos actos están prohibidos para la persona que ha perdido su pureza espiritual debido a la eyaculación o menstruación. Estos actos son los siguientes:

  • Tocar con una parte de su cuerpo la escritura del Corán, el nombre de Dios, y los nombres de los Profetas y los Imames (P).
  • Permanecer en una mezquita.
  • Entrar en una mezquita para dejar algo en ella.
  • Leer aquellas aleyas del sagrado Corán que requieren prosternación obligatoria, pero no hay problema en la recitación de otras aleyas coránicas.
  • Entrar en Masyid al-Haram o en Masyid al-Nabi.[15]

Realizar la ablución como un acto recomendable

  • Es recomendable, que el hombre siempre haga la ablución con la intención de permanecer en estado de pureza, sea que esté cerca del tiempo de la oración o no.
  • Es recomendable hacer la ablución para algunos actos como la recitación coránica, para la oración fúnebre, para recitar las súplicas, etc.[16]

El papel del agua en la salud y la Pureza

En el Sagrado Corán, se afirma:

"Hicimos descender del cielo agua Tahura (pura y purificadora)"[17]

El término "Tahur" en la lengua árabe se refiere a algo puro que se utiliza para la purificación;[18] es decir, el agua es naturalmente pura y también purifica las cosas contaminadas, pero aparte de esto, el agua es un factor eficaz para la salud y el bienestar, y purifica el cuerpo y el alma humana mediante la ablución y el baño completo.[19]

Referencias

  1. Kanz al-Ummal, volumen 9, página 277, H. 26002.
  2. Mayma Al-Zawaed, Vol. 5, página 132.
  3. húmeda.
  4. ver: Sura Muddazir, versículo 4.
  5. Wasa’il al-Shia, Vol. 1, página 257.
  6. Meshkini, Terminología de al-Fiqh, 1392, p.379.
  7. Faiz Kashani, Rasail, 1429 H, vol.2, p.22.
  8. Mohaqeq Hil-li, Sharaye’ al-Islam, 1408 H, volumen 1, páginas 43-45; Nayafi, Yawahir al-Kalam, 1404 H, volumen 5, páginas 273, 290, 294, 354, 366, volumen 6, páginas 2, 38, 41.
  9. Sarwar, al-Mu’yam al-Shamil lil mustalahat ilmiya wa diniya, 1429 H, volumen 1, página 229.
  10. Jomeini, Tahrir al-Wasila, 1392, vol.1, p.132.
  11. Instituto de la Enciclopedia de la Jurisprudencia Islámica, Farhang Fiqh, 1387 s, vol.5, p.239.
  12. Faiz Kashani, Rasa’il, 1429 H, volumen 2, Rasalah 4, página 22.
  13. Mohaqeq Hil-li, Sharaye’ al-Islam, 1408 H, volumen 1, página 9; Faiz Kashani, Rasail, 1429 H, página 22.
  14. Mohaqeq Hil-li, Sharaye’ al-Islam, 1408 H, vol.1, págs. 38-39.
  15. Instituto de la Enciclopedia de la Jurisprudencia Islámica, Farhang Fiqh, 1387 s, vol.5, pp. 237-238.
  16. Instituto de la Enciclopedia de la Jurisprudencia Islámica, Farhang Fiqh, 1387 s, vol.5, p.238.
  17. ver: Sura Furqan, versículo 48.
  18. Makarem Shirazi, Mensaje del Corán, volumen 2, página 248.
  19. Makarem Shirazi, Mensaje del Corán, volumen 2, página 248.

Bibliografía

  • Jomeini, Sayyed Ruhol-lah, Tahrir Al Wasila, Teherán, 1392 s.
  • Sarwar, Ebrahim Husain, al-Mu'yam al-Shamil lil mustalahat ilmiya wa diniya, Beirut, Dar al-Hadi, 1429 H.
  • Faiz Kashani, Mohammad Mohsen, Rasa’il del Faiz Kashani, investigación de Behzad Ya’fari, Teherán, escuela Shahid Motahari, 1429 H.
  • Instituto de la Enciclopedia de la Jurisprudencia Islámica, Fargang Figh (Jurisprudencia según la religión Ahlul-Bait), Qom, 1387 s.
  • Makarem Shirazi, Naser, Mensaje del Corán, Escuela del Imam Ali Ibn abi Talin, Qom.
  • Mohaqeq Hil-li, Ya’far Ibn Hasan, Sharaye’ al-Islam fi al-halal wa haram, investigado y editado por Abdul Husain Muhammad Ali Bayal, Qom, Ismailian, segunda edición, 1408 H.
  • Meshkini Ardabili, Ali, Terminología del Fiqh, Qom, Dar al-Hadiz, 1392 s.
  • Nayafi, Mohammad Hasan, Yawahir al-Kalam fi Sharh Sharye al-Islam, revisado por Abbas Quchani y Ali Ajundi, Beirut, Dar Ihya al-Turaz al-Arabi, 7ª edición, 1404 H.