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Sermón de Shiqshiqiya

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El Sermón de Shiqshiqiya, (en árabe: الخطبة الشقشقیة) es uno de los discursos más conocidos de Nahyul Balaga. En este sermón, el Imam 'Alí (P) describe los períodos de los primeros tres califas y critica sus actuaciones, cuestionando la legitimidad de su califato. También señala que la gente invadió su casa para obligarle a realizar Bay'at. El Imam (P) habla de Nakisun (el ejército de Yamal), Qasitun (Mu'awiya y sus seguidores) y Mariqun (los Jariyitas), y finalmente menciona la razón por la que aceptó asumir el califato. Este sermón es el tercer sermón de Nahy al-Balaqa.

La persona que narró directamente el sermón y lo escuchó del mismo Imam (P) fue 'Abdul-lah Ibn Abbas, cuyas narraciones también son confiables para los sunitas.

Lugar y tiempo

Como lo demuestra el discurso del Imam 'Ali (P) sobre Nakisun (sus enemigos en la batalla de Yamal), Qasitun (Mu'awiya Ibn Abi Sufyan y sus compañeros en la batalla de Siffin) y Mariqun (sus enemigos en la batalla de Nahrawan) y como lo demuestra la presencia de Ibn 'Abbas en Kufa, el sermón debería haber sido dado a finales del año 38 o al inicio del año 39 de la hégira.[1]

El Sheij al-Mufid[2] y Qutb al-Din al-Rawandi[3] consideran que el sermón tuvo lugar en "rahba" (en árabe: رَحبَه). Según los historiadores, Rahba era un lugar en medio del patio de la Mezquita de Kufa, en el cual el Imam 'Ali (P) dio muchos sermones y emitía veredictos judiciales. [4]

Denominación

Este sermón se conoce con diferentes nombres. Se llama "al-Muqammasa" (المُقَمّصه) debido al uso de esta palabra en la primera frase. El término "taqammus" significa vestirse: El Imam 'Alí asemejó el califato a un vestido que Abu Bakr se había puesto aunque no le quedaba bien. [5]

Sin embargo, este sermón es más conocido con el nombre de "al-Shiqshiqiyya". En árabe Shiqshiqa se refiere a la espuma que sale de la boca del camello y desaparece después de un rato. Este sermón fue conocido con este nombre debido a que el Imam 'Ali (P) mientras estaba dando este sermón con entusiasmo, fue interrumpido por un árabe quien le iba hacer una pregunta, y después, cuando Abd Allah Ibn 'Abbas le pidió al Imam (P) que continuara el sermón, el Imam (P) no lo completó y dijo:

“era como la espuma de la boca de un Camello (shiqshiqa) que desapareció".

Según los lexicólogos y comentaristas árabes, "shiqshiqa" es algo como una espuma que sale de la boca de un camello cuando está excitado o enojado. Se acompaña con el giro del sonido dentro de la garganta del camello, y luego se calma. Esto no ocurre en situaciones normales.

El Imam 'Alí (P) asimiló su propio estado con la excitación de un camello. El sermón salió de su boca y corazón como una espuma, pero al final del sermón, después de que aquel hombre se levantó de entre la multitud para hacerle algunas preguntas, el Imam (P) se encontraba en una situación normal y, por lo tanto, no podía continuar con el sermón.[6] Es por esto que 'Abd Allah Ibn 'Abbas expresó su pesar por que este discurso quedó sin terminar.[7]

Contenido

Sabed, ¡por Dios!, que él (Abu Bakr) se invistió con el califato sabiendo que el mismo me correspondía y que yo era indispensable para él (como el eje de una rueda de molino). Como una gran montaña, los manantiales fluyen desde mis laderas y las aves no se atreven a sobrevolar mi cumbre, incapaces de alcanzar tales alturas. Más cuando vi lo ocurrido, cerré mis ojos y me hice a un lado, abandonando el asunto (por el bien del Islam y la integridad de la comunidad). Estaba ante dos alternativas: Combatir luchando solo, sin ningún respaldo, o soportar pacientemente la pena de este mundo, en medio de una tiniebla cegadora, bajo el dominio de la prueba. Una prueba que hace que los ancianos pierdan vitalidad, los jóvenes se tornen débiles y el creyente permanezca cautivo en las garras del dolor hasta el encuentro con su Señor. Finalmente concluí que la resignación era el curso de acción más prudente. Entonces, soporté todo pacientemente mientras mis ojos eran aguijoneados y mi garganta se anudaba al ver mis derechos saqueados.
Finalmente él primero (Abu Bakr) emprendió su partida por el camino que todos debemos transitar. Pero antes le entregó su lugar a otro (a Umar Ibn Al Jattab) para que lo ocupe después de él.

Luego el Imam Alí (P) citó un verso del poema de A’sha titulado:

“¡Qué diferencia hay entre mi vida de hoy y la de Haiian, hermano de Yabir! Yo paso el día entero sobre la espalda del camello, bajo el calor punzante, Mientras él reposa despreocupado en su casa, lo más campante.”

Luego prosiguió diciendo:

¡Qué extraño! Aquel que durante su vida pretendió no querer este asunto (el califato), cuando le llega el momento (de la muerte), lo deja a otro (como si fuera un bien que le pertenecía y sobre el cual tenía el derecho de legarlo según su voluntad). Entre ambos lo tomaron, lo golpearon en el pecho y ordeñaron con fuerza sus ubres (como a una camella), extrayendo cada uno su parte. Luego (Abu Bakr) lo dejó a alguien cuya naturaleza era ruda y agresiva, que cometía incesantes errores y continuamente tenía que disculparse. La situación fue llevada a tal grado de vileza que quien tomase las riendas del gobierno estaría igual a quien monta una camella terca: si quiere controlar al animal, debe tirar con fuerza las riendas lastimándole la boca, pero si lo deja marchar en libertad, conduce al jinete a su caída y aniquilación. ¡Juro por Dios que por tales circunstancias, la gente se vio atrapada por la falta de equilibrio, la rebeldía, la inestabilidad y los cambios caóticos! Al ver tal situación, decidí ser paciente y tolerante, aunque su estado se prolongue demasiado y su pena y dolor fuesen muy intensos.
Esta situación continuó hasta que él (Umar) también siguió su camino (partiendo de este mundo). Pero antes de hacerlo, colocó el califato en manos de una asamblea consultiva de la cual me nombró como uno de sus miembros. ¡Me refugio en Dios de dicha asamblea! ¿Acaso alguna vez se dudó (de mi superioridad), al compararme al primero de ellos (al primer califa), como para colocarme ahora al nivel de estos (que fueron nombrados para esta asamblea)? Pero (por el bien del Islam), me senté cuando ellos se sentaron y me puse de pie cuando ellos lo hicieron. Uno de ellos me dio la espalda por el odio que me tenía y otro prefirió el parentesco a la verdad, eligiendo a su cuñado sobre los demás. Y ocurrieron otras cuestiones que no es pertinente mencionar. Esto continuó hasta que el tercer califa se levantó (alcanzando el poder), mientras su vientre se había engrosado de tanto comer. Su único interés era acumular y devorar la hacienda pública. Sus parientes paternos (los Omeyas) se levantaron a su lado y, como un camello hambriento que llega a los pastizales en primavera y come todo lo que puede con una avidez impresionante, ellos se ocuparon de devorarse los bienes de Dios (el Tesoro público). Finalmente todo lo que tejió (como reputación) se convirtió en algodón (desarmándose). Su comportamiento destruyó sus esfuerzos y su voracidad por reunir los bienes públicos y su gula desmedida lo llevaron a la aniquilación.
Nada me preocupó tanto como ver a la gente abalanzarse hacia mí como la crin de una hiena, densa y compacta, desde todas direcciones. La multitud era tal que Hasan y Husein (P) estuvieron a punto de ser aplastados. Ellos rasgaron en dos mi capa. La gente me rodeó como un rebaño de ovejas. Pero luego, cuando inicié mi mandato y puse en vigor los asuntos del califato, un grupo rompió el pacto (su juramento de fidelidad conmigo), otro se apartó (desobedeciéndome sin fundamentos) y otro grupo adoptó el camino de la opresión y la rebeldía, dejando de obedecer a Dios. Como si ellos no hubieran escuchado las Palabras de Dios: “Asignamos esa Morada Postrera (el Paraíso) a quienes no se conducen en la tierra con altivez ni corrompen. El buen final es para los timoratos”. (Corán, 28:83) ¡Sí, por Dios! Ellos las escucharon y memorizaron perfectamente. Pero la pompa y oropeles del mundo obnubilaron sus miradas y sus encantos los engañaron.
Sabed, ¡por Quien abrió el grano y creó a las criaturas!, que si no se hubiesen presentado los que se presentaron, si no hubiesen mostrado una resolución firme con la presencia de amigos y auxiliares, y si Dios no hubiera pactado con los sabios de cada comunidad de “no callarse ante la voracidad de un opresor ni el hambre de un oprimido”, arrojaría las riendas del camello sobre sus hombros (tal como se deja a un animal suelto para que marche por donde quiera) y me desentendería de este asunto, mostrando el mismo desinterés y tolerancia que tuve con los tres primeros califas. Nunca hubiera aceptado el pacto (el puesto de califa) de no ser por todo esto. Entonces sabríais que este mundo vuestro tiene para mí menos valor que la secreción que fluye de las fosas nasales de una cabra cuando estornuda.[8]

Temas principales

En este sermón, el Imam Alí (P) habló de los siguientes temas:

  • El hecho de que Abu Bakr ocupó la posición del califato a pesar de que admitía la superioridad de Imam 'Alí (P) para asumir este puesto.
  • La usurpación del califato por Abu Bakr.
  • La tolerancia de Imam 'Ali (P) a pesar de las dificultades que enfrentó durante el califato de los tres califas sunitas.
  • El asombro del Imam 'Ali (P) con respecto a que Abu Bakr eligió a un sucesor para sí mismo.
  • Sus preocupaciones acerca de que Abu Bakr haya elegido a una persona violenta como su sucesor.
  • Los defectos de 'Umar Ibn Al-Jattab y los problemas de la gente durante su período.
  • El hecho de que el Imam 'Ali (P) no era comparable con otros miembros del consejo de seis miembros y por lo tanto, criticó la formación de dicho consejo y que su resultado estaba determinado desde el inicio.
  • La malversación de la tesorería publica de los musulmanes durante el período de 'Uzman Ibn 'Affan y que este hecho conllevó a su asesinato.
  • El hecho de que después de Uzman, la gente se apresuró a jurarle lealtad al Imam 'Ali (P).
  • Una mención de Nakisun, Mariqun y Qasitun. Según el Imam 'Ali (P), el anhelo por la vida mundanal llevó a sus oposiciones contra el Imam (P).
  • La razón por la cual el Imam 'Ali (P) aceptó el Bay'at de la gente.

Las fuentes y los documentos fiables que respaldan la autenticidad de este sermón

Respecto al documento que respalda a este sermón existen también diferentes opiniones. Algunos han dicho que es uno de los sermones Mutiwatir, y otros al contrario han dicho que este sermón no pertenece al Imam 'Alí (P) sino que fue un comentario del Sayyed Radi.

Las objeciones que se realizan respecto al sanad de este sermón, no se deben a que sea débil o tenga otro valor diferente a los demás sermones del Nahyul Balaqa. Todo lo contrario. Tal como veremos, este sermón tiene más documentos fiables que muchos otros sermones del Nahyul Balaqa. Lo único que ha sido causa de dificultades respecto a este sermón, es que no concuerda con los prejuicios y la mentalidad de un grupo a quienes no les gustaban las críticas acerca de la injusticia de los califas sunitas. [9]

De cualquier forma como ejemplos de los documentos fiables, fuera del Nahyul Balaqa, que se han mencionado para este sermón podemos señalar:

  • Ibn Yavzi en la obra Tazkiratul Jawas dice: "Este sermón el Imam (P) lo pronunció en respuesta a alguien que le preguntó al Imam (P) al encontrarse sentado en el púlpito: ¿Cuál es el motivo por el cual no has tomado las riendas del califato hasta este momento?" [10]
Estas palabras muestran que sin duda Ibn Yavzi obtuvo este sermón por otra via; ya que la pregunta de este joven no se ha mencionado en el Nahyul Balaga.
  • El conocido exégeta Ibn Maizam Bahráni dice: "Ese sermón lo encontré en dos libros escritos mucho antes del nacimiento del Sayyed Radi (que en paz descanse):
Primero en la obra Al Insáf escrita por Abu Ya'far Ibn Qubbah discípulo de Ka'bi que fue uno de los grandes de los mu'tazila, quien falleció antes del nacimiento del Sayyed Radi.
El segundo, fue que encontré un manuscrito de Abul Hasan Ali Ibn Muhammad Ibn Farát ministro de Al Muqtadar Bil.lah que con su puño y letra había registrado esto, mientras que él falleció sesenta y tantos años antes de que naciese el Sayyed Radi. Después agrega: "Mi mayor suposición es que este libro fue escrito en el tiempo antes del nacimiento de Ibn Farát". [11]
  • Ibn Abi Al Hadid dice también: "Mi maestro Wásiti narra que en el año 603 de la hégira. su maestro Ibn Jash.sháb en respuesta a la pregunta sobre la falsedad de este sermón dijo: "¡No, juro por Dios! Yo sé que son palabras del Imam 'Alí (P) tal como sé que tu nombre es Musadiq Ibn Shabib Wásiti". Continuó diciendo: "Mucha gente dice que son palabras del Sayyed Radi". En respuesta dijo: "¿Dónde se encuentran las palabras del Sayyed Radi y otros frente a estas palabras y su especial elocuencia? Nosotros hemos visto los libros del Sayyed Radi, conocemos su método y técnica en la prosa y no tiene ninguna similitud a este sermón". Entonces agregó: "¡Juro por Dios que este sermón lo encontré en obras que habían sido escritas doscientos años antes del nacimiento del Sayyed Radi! Vi este sermón escrito con el puño y letra de sabios y literarios que conozco y que vivieron antes de que naciera el padre del Sayyed Radi". Entonces Ibn Abi Al Hadid dice: "Yo también encontré parte importante de este sermón en los escritos del maestro Abul Qasim Balji, reconocido sabio entre los mu'tazila. Él fue contemporáneo con Al Muqtadar Bil.lah que vivió mucho antes del nacimiento del Sayyed Radi. También gran parte de éste lo encontré en la obra de Ibn Qubbah (teólogo imamita) llamada Al Insáf. Ibn Qubbah fue uno de los alumnos de Abul Qasim Balji y vivió antes del Sayyed Radi. [12]
  • Al-lamah Amini en su obra Al-Gadir tomo VII página 82 en adelante, ha mencionado este sermón de 28 páginas.

Un análisis importante respecto al asunto de la usurpación del califato

Este sermón menciona los eventos desagradables ocurridos después del fallecimiento del Mensajero de Dios (PBD) con el propósito de desviar el eje del califato y presenta a la persona más meritoria para suceder al Profeta (PBD), basándose en el razonamiento y la lógica. A continuación señala el gran problema surgido para los musulmanes por las transgresiones de este asunto y de lo dicho directamente por el Profeta (PBD) respecto al asunto del califato.

Inicialmente menciona su queja desde el origen del califato:

Sabed, ¡por Dios!, que él (Abu Bakr) se invistió con el califato sabiendo que el mismo me correspondía y que yo era indispensable para él (como el eje de una rueda de molino).

Es posible que esto quiera indicar que él (Abu Bakr) utilizó el asunto del califato como manto para cubrirse y embellecerse, mientras que este gran molino necesita de un eje poderoso que pueda proteger su sistema en su fuerte movimiento, evite que se desvíe, sea su protector en los momentos críticos y oscilantes y gire a favor del Islam y de los musulmanes. Efectivamente, el califato no es una camisa ni un manto, sino la piedra del molino que hace girar a la sociedad. El califato necesita de un eje, no que alguien lo use para ataviarse.

La existencia de un Imam sabio, inteligente, poderoso e inmaculado para cualquier comunidad es causa de tranquilidad y diversas bendiciones. Además nos dice que nadie tiene la fuerza para alcanzar los elevados pensamientos, la cúspide del conocimiento ni la esencia de la personalidad de este Inmaculado (P), ni puede comprender los secretos de su existencia, fuera del Profeta (PBD) que fue el gran maestro de este honorable y de los Inmaculados Imames (P).

El Imam (P) dice en otra parte de este sermón:

Más cuando vi lo ocurrido, cerré mis ojos y me hice a un lado, abandonando el asunto (por el bien del Islam y la integridad de la comunidad).

Esta explicación muestra perfectamente que el Imam (P) cuando se vio frente a este suceso, no se preparó para enfrentarlo y por las causas que menciona más abajo dignamente cerró sus ojos ante éste resignándose devotamente. Pero por otra parte, realizaba su responsabilidad ante este gran desvío de cualquier manera que le fue posible.

Por esta razón agrega:

Estaba entre dos alternativas: Primero, podía pelear y enfrentarme a los opositores, pero por un lado carecía de amigos y seguidores suficientes. Y por otra parte, un levantamiento provocaría una grieta entre los musulmanes dando oportunidad a los hipócritas y enemigos que se encontraban en espera de una situación así. Lo segundo que podía hacer era esperar en ese ambiente oscuro".

Entonces en tres breves y expresivas frases, el Imam (P) hace otras descripciones sobre la situación de esa época y habla de un dolor y sufrimiento común que presionaba a la sociedad, ya que los problemas que día a día incrementaban en la sociedad islámica y los peligros que la amenazaban desde todas las perspectivas podían terminar con muchos de los esfuerzos del Mensajero de Dios (PBD) y de los verdaderos creyentes pioneros del Islam.

Esta explicación diseña expresivamente la gran inquietud del Imam (P) en esos años llenos de sufrimiento y dolor, que no podía cerrar ni abrir sus ojos ante los sucesos, ni tampoco gritar ni mostrar su dolor interno con respecto a sus derechos saqueados. [13]

Notas

  1. Taleqani, p. 128
  2. Mufid, al-Irshad, tomo 1, p. 287
  3. Rawandi, Minhay al-Bara’a, tomo 1, p. 133
  4. Madani, al-Taraz al-Awwal, tomo 2, p. 61
  5. Taleqani, p. 130-135
  6. Taleqani, p. 130
  7. Taleqani, p. 130
  8. Nahyul Balaga, sermón 3
  9. Huseini al-Jatib, tomo 1, p. 336
  10. Tadhkiratul Jawas, p.124.
  11. Sharh Ibn Maizam Bahrani, tomo 1, p.252; Sharh Ibn Abi Al Hadid, tomo 1 p.205.
  12. Sharh Ibn Abi Al Hadid, tomo 1, p.205
  13. Makarem Shirazi, Exégesis de Nahyul Balaga, sermón 3

Bibliografía

  • Nahyul Balaga.
  • al-Mufid, al-Irshad, Qom, Mu’assisa Alul Bait, 1993.
  • Amini, ‘Abdul Husain, al-Gadir fi al-Kitab wa al-Sunna wa al-‘Adab, Qom, 1995.
  • Ibn Abil Hadid, Sharh Nahyul Balaga, Dar Ihya Kutub al-‘Arabiya, 1395.
  • Madani, Ali Jan Ibn Ahmad, al-Taraz al-Awwal, 1384 S.
  • Rawandi, Qudb al-Din, Minhay al-Bara’a, Qom, 1406 H.
  • Sibt Ibn Jauzi, Tazkirah al-Jawas, investigación: Husain Taqi Zadeh, 1426 H.
  • Taleqani, Mahmud, Partuwi az Nahyul Balaga, Teherán, 1374.